Arde El Carril: 22 días de batalla y 800 hectáreas afectadas
Los incendios forestales se replican desde el fin de semana en diversos puntos de la provincia, pero uno de los puntos más críticos se registra en colonia El Carril, localidad de El Alcázar, donde las llamas están activas hace 22 días y ya son al menos 800 las hectáreas afectadas.
El fuego comenzó el 29 de diciembre, por causas prácticamente imposibles de determinar a estas alturas. Ya tampoco importa, realmente. Los colonos, organizados como desde el día 1, sólo se enfocan en evitar que las llamas lleguen hasta las casas, los golpes y los establos. El resto es pérdida: plantas estacionales, yerba mate, eucaliptus, pino, monte nativo, todo fue consumido.
Los afectados narraron que durante los primeros días pudieron mantener bajo relativo control las bocas de fuego, pero hace más de una semana que la situación se tornó ingobernable. "Hoy esto es un desastre", graficó a La Voz de Misiones José Barboza, pastor de una iglesia y productor de El Carril, uno de los vecinos que día a día se interna en los montes de la zona para combatir las llamas junto a otros lugareños, guardaparques, policías y bomberos.
"Nosotros mismos no imaginábamos que íbamos a llegar a ver este desastre, porque ahora esto es un desastre. En esos primeros días parecía que vencíamos al fuego, había uno o dos días de tregua, pero de repente avanzaba inexplicablemente, tomaba otro rumbo y así fue arrasando con las chacras", relató Barboza, que hace 30 años vive en la colonia pero aseguró que nunca antes fue testigo de un infierno semejante.
El hombre contó que los primeros días los colonos combatían en soledad, con algunos guardaparques y bomberos de la zona, pero luego su esposa inició una cadena con pedidos de ayudas que se viralizó por Whatsapp y a partir de ahí obtuvieron más colaboración.
La lucha, desde adentro
Actualmente, el panorama es desolador. Solo hasta ayer las estimaciones apuntaban a que eran 800 las hectáreas arrasadas por el fuego y el lugar se constituye como uno de los puntos más críticos de la provincia.
En el lugar trabajan desde hace varios días efectivos policiales de la zona, guardaparques, además de bomberos de diversas localidades, con apoyo de aeronaves hidrantes que desde los cielos arrojan litros y litros de agua, pero nada parece alcanzar para mitigar los focos. Ruegan por una lluvia que hasta el momento no se hace ver en los pronósticos extendidos.
La zona se transformó, prácticamente, en un campamento de guerra. La iglesia de Barboza, por ejemplo, se tornó en un puesto médico y hay al menos tres puntos con ollas populares.
"En la olla popular donde estoy yo ayer almorzaron unas 60 personas, en el puesto 2 habían otras 40 personas y en el sector de bomberos, guardaparques y policías habían otras 40 personas. Así que en total mínimamente somos 120 personas trabajando", enumeró.
Aeronaves hidrantes también operan en la zona del desastre