Denuncian penalmente a Macovalle por "apeo ilegal y daño ambiental"
Los mburuvichás de las comunidades Takuapí Mirí e Ysyry, Francisco Silva y Dalmacio Ramos, denunciaron penalmente a la empresa Macovalle, por "apeo ilegal y daño ambiental".
La denuncia fue radicada en la Fiscalía de Instrucción Uno de Posadas, luego de que las comunidades expusieran ante la comisaría de Mado y el Ministerio de Ecología que la firma había desmontado de forma ilegal al menos 100 hectáreas del territorio relevado.
En la exposición realizada ante la Justicia, a la que tuvo acceso La Voz de Misiones, explicaron que la zona en la que incursionó la empresa -cuyo plan de manejo forestal fue suspendido- corresponde a “territorio guaraní, según demarcación efectuada por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas”.
Ante ello, indicaron que "no debe hacerse ninguna actividad que afecte a la comunidad sin realizar la consulta previa, libre e informada".
“Teniendo en cuenta que, en términos jurídicos, estamos frente un territorio indígena que ha sido violentado por particulares, se hace indispensable su protección por parte del Estado”, afirmaron en la denuncia.
Asimismo, precisaron que “la pérdida de tierras ancestrales amenaza la sobrevivencia misma como comunidades y pueblos distintos".
"Por ello, cuando se habla de territorio, debe entenderse la totalidad del territorio que emplean, lo que incluye los bosques, ríos, montañas y mares costeros, y tanto la superficie como el subsuelo”, argumentaron.
No obstante, de acuerdo a Takuapí Mirí e Ychyry, "se han pasado por encima leyes ambientales y reglamentaciones sobre derechos indígenas como el Convenio 169 de la OIT, la Ley 26.160 de Emergencia Territorial, y la Ley 26-331 de Bosques Nativos".
“Nuestro sustento principal deriva de los recursos que obtenemos tanto del monte como del arroyo, que además es la única fuente de agua que disponemos”, explicaron.
Plan de manejo suspendido
Por su parte, el Ministerio de Ecología suspendió el plan de manejo otorgado a Macovalle, luego de que la empresa realizara trabajos de extracción de madera en una zona distinta a la permitida, en el territorio relevado de la comunidad Takuapí Mirí.
De acuerdo a lo denunciado por Takuapí Mirí, unas 43 hectáreas “fueron convertidas a suelo desnudo por tala raza”, tal como dice el documento enviado al Ministerio de Ecología, desde donde se dio de baja el permiso.