Encuentran en el Río Paraná casi 9 mil especies de bacterias en el agua
Científicas del Instituto Nacional de Limnología (INALI, CONICET-UNL), estudiaron la diversidad bacteriana del cauce principal y de la llanura aluvial del río Paraná y llegaron al descubrimiento de 8.900 especies de bacterias.
Las Doctoras Paula Huber (especialista en microbiología molecular) y Melina Devercelli (especialista en ecología microbiana y en particular en fitoplancton), fueron las responsables de estudiar la diversidad bacteriana del cauce principal y de la llanura aluvial del río Paraná durante distintas fases hidrológicas, utilizando técnicas moleculares.
En cada muestreo recorrieron ríos, arroyos, lagunas y bañados, evaluaron sus condiciones ambientales y tomaron muestras para estudiar las comunidades biológicas: bacterias, fitoplancton, zooplancton, invertebrados bentónicos, biofilm, vegetación acuática y peces, dentro de un proyecto denominado Metacomunidades del Paraná, una investigación que se enfoca en el estudio de los procesos ecológicos que modelan la estructura de comunidades naturales en el sistema aluvial del río Paraná: desde bacterias hasta peces.
El trabajo que descubrimos a través de la web del CONICET, ha trascendido las fronteras, y hasta fue publicado en la revista de la International Society of Microbial Ecology (The ISME Journal). El estudio reveló por primera vez que, a pesar de su alta tasa de dispersión, la distribución de las bacterias no es al azar, sino que se encuentra fuertemente determinada por la acción de la selección natural.
Los procesos estocásticos, en cambio, sólo cobran importancia en períodos hidrológicos de aguas altas intermedias.
En entrevista, con el Diario El Litoral, las científicas indicaron que entre los 8.900 tipos de bacterias hallaron bacterias patógenas (son las que pueden causar enfermedades infecciosas). "No son las mayoritarias, pero sí las hay. Esta técnica que utilizamos (molecular de secuenciación masiva) permite detectar de forma temprana las posibles bacterias patógenas, ya que podemos encontrar los organismos dominantes, pero también a los más escasos, que a pesar de ser poco abundantes ("biósfera rara"), cumplen un rol importante en las comunidades ya que constituyen un ´banco de reserva` y tienen el potencial de dominar frente a cambios ambientales", amplió la investigadora.
Además indicó que el origen de las bacterias, pueden ser naturales, pero también por acciones del ser humano. "Por ejemplo la ganadería excesiva, la materia orgánica que vierten los efluentes cloacales, pueden permitir el desarrollo de bacterias que no son deseables en el ambiente, porque son indicadoras de las condiciones ambientales", advirtió.
Para lograr capturar las muestras y luego poder analizarlas, el equipo de investigación pasó varias semanas recorriendo los diferentes ecosistemas acuáticos, tomando muestras desde la orilla como así también a bordo de distintas embarcaciones.