Hay 93 yaguaretés en la selva misionera: "La población dejó de crecer"
En la selva misionera, habitan 93 yaguaretés, la especie de felino más grande de Argentina y el tercero en el mundo.
Así lo destaca el último relevamiento de la Fundación Vida Silvestre, cuyos resultados fueron presentados esta mañana, en la Biblioteca del Parque del Conocimiento, en Posadas.
Si bien desde la entidad ecológica destacaron que se ha logrado salir del estado de inminente extinción de hace unas décadas y que "la población de la región se encuentra estable hace seis años", calificaron como de "peligro crítico" la situación actual.
Según explicó en la oportunidad el doctor Agustín Paviolo, miembro del Proyecto Yaguareté e investigador del Conicet y de la Universidad Nacional de Misiones, existen tres grandes poblaciones de este animal, las cuales son "relativamente pequeñas": en la región de Salta-Jujuy, en el Chaco y en Misiones.
El monitoreo del Bosque Atlántico del Alto Paraná se lleva adelante hace 20 años, a través de un relevamiento en el que cooperan todas las regiones se encuentra el felino, cuyo hábitat se redujo en un 96%.
Del territorio restante, la mayor parte se encuentra dentro de los límites de la tierra colorada, siendo el Norte provincial la zona donde más yaguaretés se registran, seguida por el parque Salto Encantado y la reserva Yabotí, que constituye el límite sur por donde se mueven los felinos.
"El riesgo de extinción es inminente", advirtió, en ese marco, el doctor Paviolo, quien detalló que, "cuando hicimos el primer relevamiento, en 2005, la población era de 40 yaguaretés", en contraste con el censo de 1995, que había relevado 400.
A partir del comienzo de los trabajos de preservación, se plantearon llegar a un objetivo de 250 ejemplares.
Los resultados del monitoreo indican que, en comparación con datos previos, la población se encuentra estable, con un tamaño total estimado entre 72 y 122 yaguaretés, con una media de 93.
En la ocasión, detallaron que el estudio se realiza sobre el mayor remanente de Bosque Atlántico del Alto Paraná en el mundo, integrado por la selva misionera y los parques brasileños de Iguazú y de Turvo.
El monitoreo se realiza cada dos años, a través del trabajo conjunto entre el equipo de científicos de Proyecto Yaguareté y el equipo del Proyecto Onças do Iguaçu, de Brasil, que cuentan desde hace más de dos décadas con el apoyo de la Fundación Vida Silvestre Argentina, WWF-Brasil y otras instituciones.
El estudio abarcó más de 580.000 hectáreas de los dos países, donde se colocaron 224 estaciones de muestreo provistas con cámaras-trampa.
Los datos indican que "el yaguareté ha logrado salir del estado crítico en el que se encontraba hace un par de décadas, cuando estuvo muy cerca de la extinción local", destacaron y añadieron: "Este hecho debe ser reconocido y celebrado".
En base a ese análisis, se obtiene una estimación poblacional y un rango posible asociado, que indican la cantidad mínima y máxima de individuos que podría tener la población, debido a que, por cuestiones metodológicas, no es posible obtener un dato exacto.