Inta Cerro Azul presentó nueva variedad de maíz para chacras misioneras
Se llama Bautista INTA y fue desarrollada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Cerro Azul. Es un híbrido convencional, de polinización abierta, destinado a agricultores familiares y aptitud tanto como grano como forrajera.
Uno de los aspectos que distinguen al maíz en Argentina es que es el cultivo más federal, se siembra en casi todas las regiones y climas, y entre siembra y cosecha está presente en las cuatro estaciones, desde el extremo norte del país hasta Río Negro.
Misiones fue una de las últimas provincias donde comenzó a implantarse y ahora llegó una importante novedad para esa región: el INTA Cerro Azul desarrolló una variedad específica de esa zona.
Con el objetivo de dar respuesta a la demanda de los agricultores familiares, el equipo de investigadores de la estación experimental misionera, integrado por genetistas, logró un cereal de alta calidad nutritiva, de bajo costo y un rendimiento mayor, en comparación con las opciones que había disponibles y adaptables al extremo nordeste argentino.
Características del maíz misionero
Los productores de pequeña escala misioneros tienen superficies que rondan las 25 hectáreas en donde cultivan maíz con herramientas básicas, con el fin de autoabastecerse, vender el excedente o alimentar al ganado.
“La falta de material genético adaptado a la región y el alto costo del insumo semilla para el pequeño productor fue visto como una oportunidad”, explicó Adrián De Lucia, investigador en genética del INTA Cerro Azul.
“Las características buscadas eran que la planta no sea alta, que la chala cubra bien el extremo de la mazorca, que la altura de la mazorca sea accesible para su cultivo manual, que el rendimiento esté por encima del de los materiales locales y que la floración sea pareja”, añadió.
Así se llegó a Bautista INTA, una variedad de maíz convencional de polinización abierta, de granos tipo dentado colorado, creada a partir del cruzamiento de variedades tropicales y locales.
“Tras más de 10 años de trabajo fue inscripta recientemente en el INASE, para nosotros es el bautismo de Misiones en el desarrollo de materiales genéticos de maíz”, mencionó, en un informe del Instituto Nacional.
Genética
El programa de mejoramiento comenzó con 18 poblaciones de materiales locales y tropicales, a partir de los cuales se inició el proceso de siembra, selección y cruzamiento de los materiales elegidos durante varias generaciones.
Luego se realizaron ensayos, análisis y pruebas de laboratorio para evaluar el comportamiento general y para diferenciarlo de materiales parecidos.
Por último, se plantea una fertilización con fosforo y nitrógeno a la siembra y cuando la planta tenga las primeras seis hojas expandidas, con dosis dependientes de los resultados del análisis de suelo