Montecito de Villa Cabello: denuncian al Pirá Pytá en la Justicia Federal por usurpación
Tras la reactivación de las obras por parte del club náutico Pirá Pytá, el último fin de semana, los ambientalistas decidieron realizar una nueva denuncia. El conflicto se extiende desde noviembre del año pasado.
Los vecinos de Villa Cabello se congregaron nuevamente en la costa del río Paraná, donde se ubica el predio conocido como El Montecito, para frenar la construcción de un muro de hormigón por parte del club náutico Pira Pytá, obra que la Municipalidad clausuró en abril.
En videos y fotos publicados en las redes sociales, expusieron que la Prefectura Naval Argentina y la Policía de Misiones "son cómplices de estas prácticas", que involucran la presencia de máquinas retroexcavadoras en el lugar, una zona de monte ubicada entre las avenidas Julio Piró y Kolping.
Asimismo, la Asociación Civil Monte y Río (Amor), formada recientemente por el grupo ambientalista, denunció penalmente por “usurpación de bienes de dominio público” al club.
La medida fue adoptada por los activistas tras haber agotado todas las instancias legales, provinciales y municipales, consideraron en diálogo con La Voz de Misiones.
La asociación presentó hoy la denuncia ante el Juzgado Federal de Posadas y solicitó que “con carácter urgente y preferente despacho disponga formal medida de no innovar, ordenando al club Pirá Pytá de Posadas suspenda toda obra que esté construyendo en el camino de sirga o en el río”, señala la denuncia, a la que accedió LVM.
Nueve meses de disputa
El conflicto entre la entidad náutica y los vecinos comenzó en noviembre de 2020. En aquel entonces, los ambientalistas denunciaron que el Pirá Pytá estaba realizando quemas ilegales y desmonte en el predio en cuestión.
Además, el grupo señaló que el club se estaba apoderando de parte de un terreno que no le correspondía, ya que se trataba de un sector que estaría bajo la órbita de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que debía destinar el lugar para una parquización, o bien devolverlo a la Municipalidad de Posadas para que ésta disponga el uso final.
Por su parte, desde la comisión directiva aseguraron que habían comprado el predio en buena ley, en la década del 70, y que luego de que la EBY culminara las obras de la represa hidroeléctrica.