ONG pide seguridad en Parque Iguazú por estar "expuesto a actos vandálicos"
A través de un comunicado de prensa, la Organización no gubernamental (ONG) Red Yaguareté hizo pública su preocupación por los "actos vandálicos serios" a los que está expuesto el Parque Nacional Iguazú.
La ONG sostuvo que ya a principios del 2022 habían solicitado al intendente del Parque mayores medidas de seguridad, tras sufrir "la vandalización y robo de equipos de investigación conocidos como cámaras trampa", se desprende del comunicado que trascendió este miércoles.
En esa línea, la Red expresó que "a pesar de haber presentado notas y haber mantenido comunicaciones" con la entidad, no recibieron una respuesta por parte de las autoridades del área protegida.
Ahora, desde la ONG solicitaron a la máxima autoridad de la Delegación Regional Noroeste de Parques Nacionales la colocación de "un portón en el camino que va desde la ruta nacional 101 hasta el río Iguazú".
Los ambientalistas argumentaron su pedido en que el camino se encuentra "en situación de gran vulnerabilidad" y puede ser "fácilmente traspasado".
Asimismo, en la carta formal que enviaron a la delegación regional, señalaron que "ahí se robaron equipos con total impunidad, en una zona donde es habitual la circulación de guardaparques".
Aunque, enfatizaron que el daño sería leve comparado a que una persona entre al área protegida y provoque un incendio.
"Hoy puede ingresar cualquiera porque no hay ni portón ni alambrado perimetral, alguien puede ocasionar una tragedia ambiental que dejaría el robo de equipos como una pequeña anécdota", ejemplificaron desde la ONG.
Por ello, los integrantes de la Red Yaguareté "exigen" que se instale un portó de "al menos dos metros de altura de hierro reforzado, con candados y alambre de púas resguardando 50 metros de cada lado" que impida o dificulte el ingreso de cualquier visitante "no deseado" al lugar.
Además, solicitaron a las autoridades del Parque que se instale cámaras de seguridad en el camino en cuestión y el que lleva hacia el destacamento Apepú. Así como también en la zona de la Garganta del Diablo.
"Es muy preocupante y llamativo que se produzca un hecho vandálico de semejante naturaleza y no haya una cámara para ver quién fue, con un millón y medio de turistas pagando la entrada al año, esto es un vuelto", cuestionaron desde la ONG.
Y remarcaron: "No hay excusas para no reforzar la seguridad con tecnología de vanguardia, no puede quedar todo en manos del cuerpo de guardaparques, no dan abasto, urge modernizar y garantizar la seguridad para la investigación y para la conservación".