Sin rastros de los cachorros de la yaguareté Pará tras su relocalización
A poco más de un mes de la relocalización de la yaguareté Pará y sus dos cachorros, desde la zona de las 2.000 Hectáreas de Iguazú hacia el Parque Provincial Esmeralda, el Ministerio de Ecología emitió un comunicado en el que manifestó que no hay registros sobre el paradero de las crías. Mientras tanto, organizaciones ambientales realizaron un pedido de acceso a la información.
Pará y sus crías habían llegado meses atrás a una zona urbana de la ciudad de las Cataratas en busca de alimento y, tras ser capturadas el pasado 17 de octubre fueron trasladados al área protegida.
Desde la cartera ecológica expresaron que la traslocación “fue una medida excepcional adoptada ante una situación crítica que ponía en riesgo la vida de la madre y sus cachorros”.
Sobre esto, detallaron que “el procedimiento constituyó una intervención inédita a nivel mundial” al trasladarlos desde “un entorno de alto riesgo hacia otro ámbito natural y fue diseñado bajo criterios técnicos especializados, ajustando cada etapa al comportamiento biológico de la especie con el objetivo de maximizar las posibilidades de adaptación en libertad”.
El operativo contó con la participación de las instituciones que integran la Subcomisión Selva Paranaense para la Conservación del Yaguareté; el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), Proyecto Yaguareté (CeIBA-CONICET), la Fundación Azara, a través del Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Güirá Oga, la Administración de Parques Nacionales y la Asociación Aves Argentinas.
En el mismo documento señalaron que las cámaras trampa “registraron la salida de la hembra”, mientras que el egreso de los cachorros “no fue detectado por el equipamiento” e indicaron que desde el inicio del operativo “se priorizó minimizar la presencia humana en el área para no interferir en el proceso de adaptación”.
Posteriormente, con el objetivo de obtener mayores precisiones, realizaron un "rastrillaje en el sector de liberación con participación de guardaparques e integrantes del equipo de operaciones", procedimiento que “no arrojó indicios sobre la presencia de los cachorros en las inmediaciones ni signos de intervención de depredadores”.
Durante los días posteriores Ecología registró detecciones mediante las cámaras trampa, que confirmaron “un patrón de desplazamiento normal de la hembra y una adecuada adaptación al entorno”, aunque no así de sus cachorros.
El monitoreo actual es realizado a través de un collar satelital colocado en Pará, ya que este tipo de dispositivos solo puede ser utilizado por animales adultos, el cual emite señales periódicas y permite conocer sus movimientos en el territorio.