Café Azar: “João Gilberto nos dejó la bossa nova; Ramón el gualambao”
“Un ritmo con el que militó, peleó y desarrolló es el gualambao. Y creo que, a mi humilde modo de ver, así como Joao Gilberto nos dejó la bossa nova; Ramón Ayala nos dejó el gualambao”, reflexionó el antropólogo Café Azar sobre el fallecimiento de quien fuera conocido como El Mensú. Ramón Ayala murió el jueves 7 de diciembre y era velado ayer en Buenos Aires antes de ser cremado este sábado.
Analista de música en El Aura de los Desangelados, Café fue consultado sobre la vasta obra de Ramón Ayala. Consideró que “está la dimensión poética, tremenda, terrible, alucinada, psicodélica, de una selva que de por sí es alucinante. Así como (Zigmunt) Kowalski armaba y desarmaba esos paisajes que pintaba en vivo y los pasaba por su imaginación y lo transmitía en su tela, bueno; Ramón hacía lo mismo con esos paisajes. Pero esos paisajes nunca estaban solos. Siempre estaba el laburante, el hachero, el peón, el tarefero. Ahí estaba la gente con sus dolores, con sus alegrías, con sus picardías. En las canciones de Ramón no hay paisajes por sí solo sino que hay trabajo, hay gente de trabajo metida dentro de ese paisaje. Y además esa poética, en esa gente que está dentro de esos paisajes están los espectros de los que ya no están de los que formaron parte, que transitaron esos caminos, esos lugares. Hay un tema que es ‘La casona y el río’ que sintetizan en poco más de tres minutos gran parte de lo que es la historia de Paraguay y habla desde el paisaje, la guerra, la muerte, la angustia y las alegrías de todo un pueblo. Así que eso creo que fue un gran pintor, de este territorio, de este horizonte semántico que es el Litoral”.
Repercusiones en las redes sociales
Hubo repercusiones de todo tipo por la muerte de Ramón Ayala. “Alma mater del litoral. Te vamos a extrañar Ramón”, escribió Fito Paéz en X. Por su parte, Teresa Parodi expresó que “Ramón Ayala, voz de pueblo. Grito de selva enmarañada. Corazón de mensú que no se rinde, sangre de tierra roja, luz de agua. Tu poesía nos hará falta. Aquí y ahora baja tu canción en correntada buscando al fondo la libertad del mar, límpida y clara”.
En tanto, el periodista especializado en música, Gabriel Plaza, sostuvo que “el país no sería el mismo sin la obra de Ramón Ayala, como no hubiera sido el mismo sin Yupanqui. Había aprendido de Horacio Quiroga a ser uno con la selva y sus mitos, y como Whitman le dio dimensión universal a su poética. Tiene, además, las canciones más lindas del universo”.