Calamaro contó que compró yerba misionera para una gira frustrada por el covid
El músico Andrés Calamaro contó ayer, entrevistado por el periodista Jorge Lanata en Radio Mitre, que en 2020, antes de la pandemia, se aprovisionó de yerba misionera y se dispuso para una gira mundial que sería interrumpida por el covid.
“En marzo 2020 comenzábamos la gira en festivales por México y salimos la segunda semana de marzo. Era una suerte de broma ahí lo del coronavirus chino. Llegamos a hacer la prueba de sonido y llenar el Foro Sol, en ese momento fue una anomalía mundial, llevar tantísima gente junta, e inmediatamente se convirtió en el primero y el último de la gira”, relató.
Calamaro recordó que atravesó la pandemia finalmente en Argentina, al cabo de ese regreso inesperado.
“Salimos en el 2020, compré ocho kilos de yerba misionera para estar seis meses de gira y una enorme valija, y hubo que volverse con todo”, dijo el músico de 61 años. “Se cayeron todos los vuelos de Aeroméxico y yo tenía una vuelta para saludar a mi mamá en su cumpleaños 99, y después pensaba ir en Semana Santa para seguir con la música”, contó.
Calamaro completó en 2022 aquella gira mundial trunca por la emergencia sanitaria por el covid, y la cerró en el Arena Movistar de Buenos Aires con dos imponentes shows.
“La última gira fue muy peculiar, porque arrastrábamos compromisos comerciales, entradas vendidas, contratos, compromisos éticos y morales con la gira que suspendimos en 2020″, afirmó.
“Hicimos Perú, cuatro, cinco fechas muy buenas en México; hicimos la gira española y algunas fechas que estaban pendientes de 2020, de cuando no había giras ni vuelos”, agregó.
Además, el músico presentó “Honestidad Brutal Extra Brut”, un regalo para sus seguidores: seis discos con 99 temas que incluyen versiones nunca antes difundidas, covers y temas inéditos.
El Salmón es un gran tomador de mate. En una entrevista de febrero de 2019, en el diario porteño Clarín, le preguntaron: “¿Cómo elige la marca de yerba mate?”.
“Cebando”, contestó Calamaro, y explicó: “Me gustan las yerbas misioneras que los monopolios no permiten vender en Buenos Aires. Somos un cachivache. En las provincias se nos ríen en la cara”.