De Lucca, el apostoleño que llevó la selva al subte prepara su nueva muestra
Ignacio de Lucca abrirá la muestra “El vértigo de la pintura” en la galería Tramo de Buenos Aires, desde el 10 de abril y por dos meses. Es una serie de óleo sobre telas de 1,70 x 2 metros, donde “doy más espacio a la percepción del observador que completa con su imaginación lo que está insinuado, como una amenaza de narración que no se llega a cumplir del todo”, definió de Lucca a La Voz de Misiones.
Oriundo de Apóstoles, de Lucca es uno de los artistas contemporáneos de Misiones más importantes de los últimos tiempos. Expuso en países como México, Estados Unidos y Austria. Sus obras son atesoradas por coleccionistas de todo el mundo y su talento forma parte del paisaje urbano en " target="_blank" rel="noopener">la estación porteña de Leandro N. Alem, adonde hay tres murales que tienen diez años de vida pero que todavía se conservan muy bien. “Están impecables”, aseguró tras el teléfono desde Buenos Aires.
Hay un mural superior en el hall donde se aprecia el personal paisajismo de Misiones pero también se observa otro sector de cerámica blanca, intervenida por los colores de de Lucca. Cuando le propusieron colocar las piezas en las que se vislumbran sus característicos trazos de selva simbólica, “pregunté si esa pared tan baja no van a vandalizar, sobre todo en épocas de elecciones. Y me dijeron: ‘Mirá Ignacio, en general, todo el arte que hay en el subte, de ceramistas de los años 20 y 30, jamás fueron vandalizados’. Es increíble pero se mantienen perfectos".
En la misma Linea B de Capital Federal, en más de 40 metros de la pared por donde corren las vías, hay ploteos sobre metal con diseños propios. "Pero los murales cerámicos que están en la boletería de la estación Alem. Hay un mural de 10 x 2 metros que está impecable”. Está conformado por un fondo blanco con los colores que reinterpretan la selva paranaense, con hojas de güembe y flores salvajes. La exposición que prepara para abril tendrá en su técnica algo similar, aunque será mucho más abstracto todavía, según indicó de Lucca.
“Tenía una gran necesidad de hacer un proceso de abstracción de lo que se podría llamar el catálogo típico de mis obras, la vegetación, los animales, la forma de Misiones, los paisajes y el color”, contó. “Hoy pensaba que la cuestión del color y de la cosa de Misiones está impreso en la vivencia infantil. La otra vez leía a un teórico, un tipo especialista en la teoría del color, de la paleta del color te queda en el cerebro. Y eso aparece en esta serie sin una voluntad demasiado grande porque dejé fluir con un grado bastante de abstracción esa iconografía típica mía”.