Diez años sin Teresa Warenycia: “Nos queda un dolor sin ningún consuelo”
El sábado 22 de noviembre se cumplieron diez años de la muerte de Teresa Warenycia (52), destacada artista plástica, docente e investigadora misionera. Es una “muerte injusta por donde se la mire, por la irresponsabilidad culpable de sus autores materiales”, escribió Tuni Warenycia, hermana de la artista que perdió la vida cuando fue atropellada en la zona de Acceso Sur.
Esa mañana, Warenycia regresaba en su Fiat Strada desde Candelaria a Posadas para almorzar y detrás se encontraba el BMW de Oscar Ramos, conducido por Belén Michalec, en estado de ebriedad y regresando de una fiesta privada en Cerro Azul.
A 177 kilómetros por hora, Michalec intentó sobrepasar a Warenycia pero atropelló la cola de su coche. Michalec, Ramos y los demás ocupantes del vehículo de alta gama -un menor de edad, incluso- fueron trasladados con heridas de distinta consideración por el atropellamiento. Pero Teresa falleció en el acto, tras despistar a un costado del Acceso Sur.
A una década de aquel episodio ocurrido el 22 de noviembre de 2015, el caso debe ser atendido por el Superior Tribunal de Justicia (STJ), debido a que el abogado de Michalec interpuso un recurso extraordinario para evitar la cárcel, con una pena que podría alcanzar hasta 25 años de prisión.
Para la familia Warenycia, en tanto, el dueño del automóvil también es uno de los responsables, pese a que Ramos fue sobreseído por el STJ. Por eso presentaron, por su parte, un recurso que, de avanzar, pasaría a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
“Después veremos cuántos años más llevará todo esto. Los vericuetos legales son largos y engorrosos, tanto como para entenderlos, y como para darnos cuenta de que debemos resignarnos a que pasará mucho tiempo antes de que los culpables tengan algún castigo”, lamentó Tuni, consultada por La Voz de Misiones.
En su cuenta de Facebook, Tuni remarcó que la abrupta muerte de su hermana es injusta “por la pérdida que significó para nuestra familia, para sus amigos, para sus colegas y sus alumnos. Teresa era alegre, inteligente, amorosa, desenfadada y libre”.