El documental “Lago Escondido”: “Muestra a un feudo británico en Argentina”
Con la presencia de su director, el correntino Camilo Gómez Montero, mañana viernes se presentará en Posadas "Lago Escondido. Soberanía en juego", el documental que "muestra de manera directa cómo funciona un feudo de la corona británica en pleno siglo XXI en territorio argentino", definió Gómez Montero a La Voz de Misiones.
Con una charla debate y con la presencia además de marchantes que participaron de aquella experiencia, "Lago Escondido. Soberanía en juego" se proyectará en el Salón del Partido Justicialista de Posadas, a las 18 horas.
Se trata de la marcha que organizó la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua y que fue acompañada por distintas organizaciones sociales y gremiales pero que dejó varios heridos entre los manifestantes, atacados por jinetes que impedían el paso.
La película de 77 minutos se filmó a comienzos del 2023 en Río Negro y registró la séptima marcha al Lago Escondido, un lugar al que por ley-como cualquier otra orilla- debería ser de libre acceso. Pero se encuentra entre las 12 mil hectáreas que tiene el multimillonario inglés Joe Lewis, quien "acaba de ser condenado por la justicia de Estados Unidos por delito de tráfico de información financiera", advirtió el cineasta correntino. "Ese personaje es favorecido por la justicia de nuestro país", lamentó.
Es que hay dos accesos al Lago Escondido. Uno es realmente muy complicado y solo se puede hacer a pie y lo llaman el camino de la montaña. El otro se llama El Camino de Tacuifí, que fue transitado por los viejos habitantes de la Patagonia, incluso por el cacique Foyel, su antiguo propietario que fue expulsado después de la Campaña del Desierto.
"Desde la ruta 40 llegarías en una hora a Lago Escondido. Era el camino natural. Nosotros en el documental mostramos mapas de los años 1940 y 1950, cuando el Ejército Argentino indica perfectamente el camino. Fue público toda la vida. Hemos conocido a gente en El Bolsón que da su testimonio en la película, que cuenta que iban a pescar, que ingresaban a ese camino sin ningún tipo de problema".
Cuando el magnate Joe Lewis compra en 1996 las hectáreas aledañas a Lago Escondido manda a cerrar el viejo acceso de Tacuifí y coloca un portón de hierro para evitar su ingreso. Sin embargo, la justicia falla a favor de la población y permite, durante más de diez años, el libre ingreso. "Pero una cosa es lo que diga la justicia y la otra el gobierno de Río Negro, que jamás lo molestó a Lewis, ni fue allí a exigir la liberación del camino", criticó Gómez Montero.