Ezequiel Garrido: la música de autor misionero por las calles de Cosquín
Ezequiel Garrido es uno de los cuatro misioneros que compitió en los conciertos callejeros de Cosquín 2025. El año pasado alcanzó la final, pero para esta edición no consiguió estar entre los favoritos.
“Este año, uno de los reglamentos era no hacer el uso de la palabra. Entonces, me tuve que arreglar como pude”, admitió a La Voz de Misiones, desde Cosquín. Además, a diferencia del 2024, Ezequiel tocó solo en dos escenarios y los artistas que debían acompañarlo en bandoneón y flauta traversa, se bajaron un poco antes de viajar.
“No pude conseguir a nadie que pueda reemplazarlos”, reconoció Garrido, un compositor y músico obereño que, como el año pasado, presentó sus canciones y que esta vez estuvo secundado en la percusión por Franco Ruiz Díaz, de Puerto Rico, “que hace un trabajo muy profesional”, consideró.
“Así que estoy muy agradecido con él. Porque de todas maneras las canciones en dúo salieron muy impecables, se notó que hubo ensayo. Lamentablemente no pude traer lo que quería, sobre todo el bandoneón que era para darle un sabor del Litoral, un sonido de nuestro lugar”, agregó el cantautor.
“No estoy justificando de que no haya llegado a la final por eso, sino que cambiaron las reglas de juego que por ahí el año pasado me favorecieron. E igualmente los finalistas son de muy buen nivel, y lamentablemente este año no pude llevar la propuesta que yo tenía en mente. Era la propuesta de cuatro músicos, bandoneón, flauta traversa, percusión y guitarra”, detalló.
La Pampa por doble
Un grupo pampeano se consagró en los espectáculos callejeros: La Cruzada, de General Pico. En tanto que el año pasado habían conseguido el mismo lauro los pampeanos Laura Gómez Weizz y El Entrevero, quienes -como premio-fueron parte de la nómina del 65mo Festival Nacional de Cosquín que terminó ayer, domingo.
La tierra y la palabra
Para la competencia de espectáculos callejeros, Garrido tocó en el balneario Los Carolinos, una tarde; y una madrugada en la plaza San Martín, en el centro de la localidad cordobesa, y a tan solo unas pocas cuadras de la Plaza Próspero Molina.
“El año pasado, algo que tuvo gran importancia y ayudó a que yo pueda llegar a la final, fue que pueda tener espacio en el escenario para hablar. Entonces podía hablarle a la gente y poner en contexto mis canciones de autoría. Más cuando se trata de nuestra tierra, que hay muchas palabras que no se sabe qué significan, muchos nombres que hacen referencia a alguien”, explicó Garrido.
“Entonces, me tuve que arreglar como pude. Tuve que sintetizar todo lo que quería contar, ya con una música de fondo. Pero era muy acotado, entonces no podía captar la atención de la gente. Pero, más allá de todo, fueron dos escenarios que me tocaron estar. ”, resumió.