Federico Andahazi publicó una novela sobre Bonpland y la historia del mate
Para concluir su novela histórica, Andahazi visitó la Triple Frontera, donde conoció de cerca las duras condiciones en las que viven las comunidades guaraníes: “te parte el alma. Le preguntás por infusiones de mate, pero el mate es su comida: almuerzan y cenan mate, porque no tienen otra cosa”, dijo a Infobae.
“Estaba escribiendo ‘Mares de furia’, investigando sobre Bouchard, y me encuentro con Bonpland, que un poco se cruzan en esos viajes. Y digo: ‘qué personaje fantástico y qué poco se sabe, y qué poco se sabe del mate’. Fue toda una épica, fue toda una epopeya. Fue muy difícil de conseguir que el mate pudiera plantarse a escala. Pero la historia de Bonpland en sí misma es increíble", contó.
“Los guaraníes no tenían escritura, con lo cual todo lo que sabemos de los guaraníes es por tradición oral o por lo que escribieron en su momento los jesuitas. Cada capítulo se inicia con una receta de mate. Son recetas que estaban perdidas, me costó muchísimo trabajo recuperarlas”.
Según su resumen, “El prisionero del yerbatal” cuenta cuando "el naturalista y médico francés es brutalmente capturado en las antiguas misiones de la colonia Santa Ana por las tropas del Dictador Supremo".
Entonces, "el viejo compañero de viaje de Alexander von Humboldt, artífice de los jardines de Napoleón y Josefina, ahora es rehén en Paraguay acusado de conspiración y espionaje. Pero, en verdad, pretende arrancarle su gran descubrimiento: el secreto de la yerba mate".
De "El Anatomista" al Premio Planeta
Andahazi es psicólogo, ensayista y novelista porteño que trascendió por su obra “El Anatomista”, publicada hace casi treinta años, en 1997, y en la que su protagonista, Mateo Colón, se enamora de la prostituta veneciana Mona Sofía en plena época renacentista.
Por eso intenta dar con un brebaje que consiga su amor, aunque en ese desafío consigue investigar una parte anatómica de la mujer destinada al placer: el clítoris.
Asimismo, Andahazi ha publicado otras obras que tuvieron elogios, como “Las Piadosas” (1998) o “El conquistador” (2006), Ganadora del Premio Planeta.
Antes de “El prisionero del yerbatal”, Andahazi presentó “Las lolas” (2024), una ficción que explora la obsesión moderna por la estética y el cuerpo.
“El prisionero del yerbatal” cuenta la vida del naturalista francés, quien “en su cautiverio, mientras Europa lo cree perdido y su esposa Adélie escribe cartas desesperadas, comprende que el mate no es solo una infusión: puede desafiar el dominio del té inglés y ser el motor de la Independencia".