La
revista Folklore definía en 1966 a Fermín como “una de las voces jóvenes que marcha hacia Cosquín con gran fe en sus condiciones" y que "ha preparado una zamba: ‘Reencuentro’". Además, la publicación indicaba que "en octubre irá a
París a difundir allí nuestro cancionero”.
Fermín Fierro era el nombre artístico de
Raúl Obdulio Posse Benítez y su legado es enorme. Vivió quince años en Europa y allí se dedicó a la interpretación del folklore, particularmente. Aunque indagó en otros géneros, como el rock y la balada, y hasta creó una compleja obra orquestal dedicada a
San Martín, con varios invitados, como
María Helena.
Más de 300 obras
Justamente, María Helena, llamada como la Novia de Posadas, se consagró en el Festival Nacional del Litoral de 1965 interpretando el rasguido doble “Mi serenata”, la obra más conocida de Fermín Fierro.
No obstante, el músico por quien se celebra cada año el Día del Cantautor compuso más de 300 obras, como la canción “
Como ayer”, que, según otro número de l
a revista Folklore, de 1967, había creado en colaboración con Luis Ferreyra.
Esa pieza musical, según la publicación especializada, batió récords de grabaciones, con versiones de
Ramona Galarza, Los Indios Tacunau y Ginette Acevedo.
En
Spotify y con distintas calidades están subidas varias de las obras de Fermín, aunque en esa nómina está ausente “Como ayer”. Solo está disponible un audiovisual de mala calidad en
&list=RDyiNU7Q_kRLU&start_radio=1" target="_blank" rel="noopener"> YouTube, cuando el artista actuó en soledad en el anfiteatro Manuel Antonio Ramírez e interpretó esa y otras de sus canciones.
“Arriesgado y creativo supo defender su libertad creativa ante la indiferencia y - muchas veces - el desprecio de sus pares. Sin embargo, como cuando volvió al
Festival del Litoral - ya en finales de la dictadura - y saludó al "soberano pueblo argentino" o - en su última presentación en el escenario Alcibíades Alarcón del Anfiteatro Manuel Antonio Ramírez donde confesó que venía a morir a su tierra, Fermín fue un luchador hecho y derecho, comprometido y sensible”, escribió por su parte Café Azar al compartir “
Serenatero”,
" target="_blank" rel="noopener"> una canción de 1987 y que muestra la versión más moderna que tuvo Fermín, todo un adelantado a su época.
Esa audacia en cuanto estilos es notable en el EP “
”, de 1976. Hace medio siglo daba a conocer esa balada que le daba nombre al disco, como también la canción “Yo quiero una casa en el campo” que se encontraba en el simple.
También en Spotify se puede encontrar “
”, con música y letra de Fermín dedicada al General San Martín en 1969, con
acompañando las doce doce canciones del LP.
Esa magnífica obra conceptual en honor al
cuenta con
, con glosas de Ofelia Zucoli Fidanza y recitados de Ernesto Bianco, que pasan por el chamamé, la chacarera, la chaya, la cueca y el vals peruano, entre otros ritmos para un álbum que se publicó por los
al siguiente año, en 1970.
Por su lado, en la misma plataforma, hay otra obra digitalizada de Fermín Fierro: “
”, de 1968, grabado para el sello Music Hall, que contiene la obra que le da título al simple que, del otro lado, tenía “Plegaria de un niño solo”.
Asimismo, se puede escuchar a Fermín cantando “Guitarra, vino y rosas” (Horacio Guarany), “Gracias a la vida” (Violeta Parra) y una exquisita versión de “Mi pequeño amor” (Ramón Ayala) en el disco “
”, de 1981, grabado en España.
También publicado en Europa, en 1976, se destaca el vinilo
”, de
, obra de doce canciones digitalizadas y que incluyen “El arriero”, “Zamba de mi esperanza”, “Los ejes de mi carreta” y una selección de chayas.
Pero sin lugar a dudas su material más fresco para el folklore es su debut discográfico que se encuentra en “
”, una pieza que contaba con “Mi serenata”, “Chaqueña”, “Gringuita entrerriana” y “Mi tierra roja” -de las más hermosas canciones dedicadas a Misiones- y que configuró una de las mayores obras conceptuales dedicadas a su región de origen.
Aunque no pertenece a ese álbum de 1960, el dulce y nostálgico “
” termina por consolidar a Fermín como el gran Cantautor Misionero.
Justamente, con el lanzamiento de “Fermín Fierro le canta al Litoral”, el multifacético
escribía lo siguiente: “Cuando conocí, allá en su luminosa y opulenta cuna misionera, a Raúl Posse Benítez, le afloraba un canto casi adolescente, alucinado por un paisaje embebido en la sangre de su tierra escarlata. Su voz tenía entonces acentos prístinos y era todo él un manojo de sensibilidades.
Tuvo que ser Buenos Aires, con su embrujo, la que atrajera su canto para derramarlo luego en los surcos sonoros que habrían de llevarlo lejos, cabalgando la rosa de los vientos”.
El gran referente de la cultura litoraleña decía entonces de Fermín que, “Buenos Aires, además, lo rebautizó artísticamente; Fermín Fierro, evocador y contrastante. Evocador por estar emparentado con el héroe hernandiano -valga el homenaje- contrastante porque la fuerza que de él dimana va a nutrirse con la personalidad de un sutil artista. Y Fermín Fierro lo es en la medida en que su canto asume dimensión de pueblo”.
Sosa Cordero define al autor de “Mi serenata” como un “poeta, músico, intérprete. Escribe, compone, canta... La trilogía ideal para quien se consagra a trasmitir su mensaje, ese que está teñido por el plasma de la tierra gravitante, mojado por la poesía de sus ríos e iluminado por el iris de sus cataratas”.
Los restos de
se sepultaron en el cementerio posadeño de
en 1999, cuando falleció como consecuencia de una delicada intervención quirúrgica, a sus 55 años. Es por eso que hoy, 13 de abril -según declaró la Legislatura provincial un año después de su deceso- se celebra el
.