Gabriel Peña, el diseñador obereño que dibujó para Japón y creó su propio manga
Gabriel Peña (28) es el dibujante y diseñador misionero que creó "Hechicera Elemental Koori-chan", un manga que tiene tres capítulos hasta el momento y que lo ha publicado de manera artesanal. En tanto, gracias a su conocimiento del idioma, también dibujó para un animé japonés del género romántico que se publicó en YouTube. "Yo hacía la parte gráfica y ellos ponían voces, pequeñas animaciones, o videos", detalló Gabriel a La Voz de Misiones.
Como ilustrador profesional o mangaka, como se dice en Japón, Gabriel formó parte de la Sección Historietas de la Facultad de Arte y Diseño de Oberá, en la reciente edición de la Feria Provincial del Libro, que culminó el 13 de julio pasado.
Eran los tiempos de pandemia y el acuerdo de Gabriel con los productores era hacer dibujos digitales en alta definición. "Primero comencé con menos, pero después seguí por 30 páginas, tamaño de pantalla HD, a 1080p. Ellos me mandaban un guion y me decían: 'más o menos quiero que se parezcan a estos personajes'", explicó Gabriel
Entonces, se encerró a dibujar, como también a contactarse con productoras orientales. "En Japón se cuida mucho la privacidad, entonces no preguntan exactamente de dónde es alguien, o supusieron que tal vez era japonés pero vivía afuera", estimó Gabriel, sobre aquel trabajo remoto.
Desde la infancia, el ahora mangaka obereño se sintió atraído por la cultura oriental a partir de los dibujitos animados que veía en la televisión, como "Corrector Yui", "Las Guerreras Mágicas" o "Dragon Ball".
"Recuerdo que a veces no estaban traducidas las canciones que se llaman opening, y muestran el nombre de las personas. Yo veía esos caracteres y me llamaban mucho la atención. Ahí, entonces, empecé a pensar que se relacionaban con esa cultura".
De esa manera se acercó junto a otros aficionados del animé para estudiar japonés en la colectividad obereña y luego, con un mayor conocimiento, también se encargó de enseñar a otros jóvenes. Con el tiempo, en la misma comunidad nipona también formó parte del ballet y durante la popular Fiesta del Inmigrante se dedicó al "shodo", que es la caligrafía japonesa.
Si bien hace un tiempo tenía muchas ganas de irse a Japón, en la actualidad "es como que cambió la emoción. Porque antes veía con mucha más ilusión. Pero cuando uno más va creciendo, entiende el idioma o lee más del país, nota que no todo está tan bien como lo creía", admitió. "Pero me gustaría conocer. Si me conviene mucho ir y quedarme, lo pensaría", agregó el artista que, como crea todo tipo de imágenes y merchandising para la comiquería , de Buenos Aires.