Goldfinger, solo por amor al golpeado y desfinanciado arte
Los lunes y miércoles, la Biblioteca Popular Posadas, abre las puertas de su la salón auditorio para proyectar cine, del mejor, del cine militante, del cine de culto, o aquel que no fue parte del selecto circulo de la pantalla de Hollywood
El pasado lunes, el Agente 007, James Bond contra Goldfinger (1964) libró su batalla contra el mal y desbarató una banda internacional de contrabando de oro. Las funciones son entrada gratuita pero, desde la biblioteca, se lanzó un bono colaboración para mantener abierto el espacio hoy desfinanciado y preso de la inflación que golpea al arte en todas sus facetas.
El número de asistentes oscila entre quince y diez, más allá de la propuesta en pantalla. La sala tiene capacidad para un poco más de un centenar de espectadores. La función comienza a las 20 e inicialmente se introduce, mediante una charla, a los pormenores de la cinta: el año de rodaje, detalles de los set, el momento en la historia de la humanidad, los usos y costumbres de la época.
Esta vez fue el turno de James Bond, encarnado por Daniel Craig que muestra un personaje propio de una época de marcadas masculinidades, el rol de la mujer con la remanida figura de la chica Bond, y lo fantástico de su misión en sets que se rodaron en Londres, Holanda y Estados Unidos. Rudimentario a la distancia, de vanguardia en su momento y de gran promoción en la televisión, y páginas en las revistas especializadas y no las que no tanto, allá a mediados de la década del 60.
Repaso por la iniciativa
Al cierre, junto con las luces se enciende la charla para recorrer la película y contar lo más sobre saliente. Cómo cambió en el mundo, desde Casino Royale, en 1953 hasta Sin tiempo para morir, la última película del 2021 y la vigésimo quinta de la serie de James Bond, dirigida por Cary Joji Fukunaga y basada en la novela de Ian Flemming.
María José Bilbao lleva adelante la propuesta desde la Biblioteca Popular, quien contó a La Voz de Misiones que “todo comenzó por iniciativa de la propia biblioteca pero, con el correr de las proyecciones, fue recibiendo propuestas de ciclos, directores o temática y así si formó de una comunidad que gusta del cine, de la historia, o de viejas producciones que por viejas no ocupan carteleras y ya no se ven en pantalla gigante”.
Antes de la proyección, Bilbao explicó que “la biblioteca se halla inmersa en una grave crisis económica que amenaza con cerrar las puertas de la centenaria institución”.
Por el no cierre de la biblioteca
En esa dirección, Bilbao mencionó que existe un desfinanciamiento provocado por el incumplimiento, en los pagos mensuales, del anterior inquilino de un local comercial lindante a la biblioteca y propiedad de ésta. "Sumado al contexto inflacionario que atraviesa el país lleva a nuestra institución a plantear el cese de las actividades. Pero como nos resistimos a claudicar, seguimos pensando, inventando y apelando al corazón de nuestra gente que es la que, en definitiva, hace la biblioteca. Desde hace unos años ya, hemos abierto las puertas para ir transformando el espacio no sólo en un reducto de lectura, sino de cultura viva en todas sus expresiones. Talleres de lectura para niños y adultos, cine, música y eventos de todo tipo desfilan por nuestros espacios día a día”.