Jueves Santo en San Ignacio con el Frontis II exhibido tras más de 100 años
Tras ser recuperada por la Secretaría de Cultura de la Provincia, luego de permanecer un siglo en el Museo Histórico Nacional de la Ciudad de Buenos Aires, la placa de piedra Frontis II podrá ser vista en las reducciones jesuíticas de San Ignacio durante la celebración de Semana Santa. La actividad principal será hoy, con realización de la Misa Popular de las Misiones y el despliegue de números artísticos.
Este jueves inicia la Semana Santa con diversas actividades a lo largo y ancho de la provincia. En San Ignacio, las ruinas jesuíticas serán el epicentro de un repaso por la liturgia tradicional y el despliegue de diferentes números artísticos, encabezados por Los de Imaguaré y Chamamé Chamigo.
La actividad principal será la Misa Popular de las Misiones, que iniciará a las 19.30, en tanto que durante toda la jornada los visitantes podrán tendrán a disposición la exhibición de la placa de piedra Frontis II, que formaba parte de la fachada de la Iglesia de la reducción jesuítica de San Ignacio Miní y que luego de numerosos intentos y arduas negociaciones con Cultura de Nación, logró ser restituida a su lugar de origen a fines del año pasado.
Frontis II e historia
La placa de piedra Frontis II estuvo expuesta en el Museo Histórico Nacional de la Ciudad de Buenos Aires desde 1901. El proceso de restitución comenzó hace 24 años, cuando la legislatura de Misiones sancionó la ley VI-N°145, declarando como “patrimonio cultural de la provincia de Misiones la reliquia denominada frontis 2 de la Reducción de San Ignacio Miní”.
La piedra tiene en relieve un monograma que representa a la Compañía de Jesús y está compuesto por tres iniciales, I.H.S. (Jesus Hominem Salvador) más una cruz y tres clavos.
La pieza arqueológica es de asperón rojo, está partida en cinco partes y pesa unos 1300 kilogramos. Se desconoce el paradero de las partes que faltan, pero la parte de la placa donde figuran las iniciales jesuíticas está intacta.
Del porcentaje total de la pieza se conserva un 70%, porque son solamente bordes y esquinas las que se perdieron entre los traslados de ida.
En su regreso a Misiones, la empresa encargada del traslado realizó el viaje con seguros y dispositivos de amortiguación especial.
"Para nosotros, que esta piedra esté en su contexto adecuado es sumamente importante. Sabemos del valor que tiene para la comunidad. Es algo que nunca se tendría que haber ido, pero al mismo tiempo, ”, explicó en su momento , coordinadora del equipo de conservación de la Dirección Nacional de Museos, quien estuvo a cargo del operativo de traslado, junto al arquitecto