La Bionda reabrirá en junio en un nuevo local, a pocos metros del centro
Después de su concierto despedida el pasado 31 de marzo, en su espacio de Mitre casi Corrientes, el mítico bar La Bionda consiguió un nuevo destino. Será por Sargento Barrufaldi 2253, a pocos metros de la avenida Uruguay y del Mástil de avenida Mitre. Además de recitales, el lugar tendrá mesas de pool y un patio cervecero en un galpón donde antes funcionó automotores Olimpia.
El nuevo domicilio será a aproximadamente 600 metros de distancia del local que tuvo La Bionda durante doce años hasta que el dueño decidió no renovar el contrato debido a una tensa relación que mantenían con un nuevo vecino.
La idea es que el lugar se dedique, nuevamente, a facilitar los conciertos de las bandas locales durante los fines de semana junto a un bar, tal como funcionó en su antigua dirección, cuando se hacían llamar El Templo del Rock. Aunque esta vez, para sumar un mayor atractivo, habrá cinco mesas de pool y un espacio al aire libre donde funcionará un patio cervecero, según adelantó el dueño Roque Mina.
Según indicó Mina a La Voz de Misiones, el nuevo local tiene una extensión de 300 m² con un sector cubierto de 225 m², el que se destinará a cinco mesas de pool y los recitales donde estaría otra vez el escenario Raúl Locura Dillelo. El viernes se pudo anticipar a través de las redes sociales el nombre de “La Bionda Pool Room” al bar que próximamente se reabrirá, probablemente en la segunda quincena de junio. “No te digo volvemos porque nunca nos fuimos”, se lee en la cuenta que tiene El Templo del Rock en Facebook.
El nuevo La Bionda. Por Barrufaldi, a pocos metros de la Uruguay y el Mástil de Mitre, donde era Olimpia automotores.
La Bionda se despidió de su viejo espacio por Bartolomé Mitre 2470 el domingo 31 de marzo con la actuación de Neto, Inmune, Coyote Brown y La Tribu. Para entonces, no había más posibilidades de seguir porque el propietario decidió discontinuar el contrato de locación. Es que el recinto de música acumuló faltas de contravención por ruidos molestos a partir de las frecuentes denuncias que un nuevo vecino presentaba ante la municipalidad. Previamente, La Bionda acordó con las autoridades municipales mejorar la acústica, aunque con fin del acuerdo con el locatario se vieron obligados a bajar la persiana.