Del 13 al 19 de junio tendrá lugar el ciclo “Furia Cuerpo Error”, que organiza un entusiasta colectivo de artistas del género “kiki ballroom”, de manera a articular un espacio de expresión LGBTQ+.
“El ciclo surge de una manera similar al movimiento ‘kiki’, de la necesidad de tener espacios LGBTQ+ para compartir y encontrarte con otros; compartir puntos de vista, y como consecuencia ocurren cosas puntuales como la expresión artística”, explicó Barbi Latina (BL), una de las organizadoras, a
La Voz de Misiones.
La escena ballroom posadeña se estrenó el 27 de mayo pasado, con un primer evento realizado en el mismo
Espacio Flora, de la calle Santa Fe 1.531, que de nuevo será el epicentro de un programa de varios días, que contempla actividades en otros puntos de la ciudad, como el Parque Paraguayo, en Villa Sarita.
“En enero de este año trajimos esta cultura que conocíamos pero no practicábamos”, indicó BL, y contó que hasta el evento de mayo pasado, habían realizado encuentros ‘chicos, íntimos’”.
“Se trata de celebrar y festejar a las personas que tienen el valor de mostrarse”, definió.
En cuanto al formato, BL, destacó que en esta ocasión el programa contempla dos partes, una formativa con artistas del género reconocidos de la cultura “kiki”, instalaciones, performances y videos.
El programa
El ciclo arranca el martes 13, en Flora, con el taller “Pulso, entrenar la performance”, a cargo de la rosarina Alma de Camaleón, destinado a artistas de cualquier disciplina expresiva.
El taller explora “la corporalidad como portadora de sentido y lo biográfico como recurso para la experimentación física/escénica”, señala el programa.
Abarca, asimismo, arte de acción, happening, prácticas psico-mágicas, técnicas y estilos artísticos; capacidad expresiva del cuerpo como herramienta de comunicación, experiencias pre-pánicas, y experimentación sensorial-pensante en problematización; organización de la situación analítica, archivo de fotografía, dibujo, collage, y escritura.
El viernes 16, la actividad se traslada al Parque Paraguayo, a las 19 horas, con un entrenamiento guiado de las categorías de la competencia del 19, y “Kiki Sessión” previa de la noche de cierre del ciclo.
El sábado 17, a las 20 horas, también en Flora, se desarrollará el “Ciclo Perfomático”, con el estreno del video “Furia Cuerpo Error”, ganador de la Beca Creación, del
Fondo Nacional de las Artes.
También, se presentará la instalación titulada “Manifiesto Surrealista”, del laboratorio Mutante; “Aserción Muda”, de Alma de Camaleón, y “Para amigas cansadas”, de Lea Pompóm.
El domingo 18, también a las 20 horas y en Flora, se repetirá la proyección del video “Furia Cuerpo Error”, y se sumarán las instalaciones “Jardín Acuático, inmersión activa”, de Ani Boreal y Txarlie, y “Lo que un cuerpo puede”, de María Alejandro.
Para ambas actividades, las entradas se sitúan en $1.500 por un día, y $2.700 por las dos jornadas.
El ciclo cierra en Flora el lunes 19, a partir de las 17 horas, con la sesión de “Kiki Ballroom”, una competencia que se remite a la cultura “ballroom” nacida en Harlem, Nueva York, entre las décadas de 1960 y 1970, fundada y dirigida por disidencias LGBTQ+.
En la ocasión las participantes competirán en las categorías “Runway Europeo” y “American Posing”; “Performance Tag Team” y “Lipsync Tag Team”.
Barbi Latina destacó a LVM la importancia del espacio que promueven, y argumentó que “en Posadas no hay ningún lugar, ni siquiera un espacio público, donde gente del colectivo pueda juntarse”.
“Para nosotres compartir y convivir en espacios heteronormativos es complejo y muchas veces violento”, afirmó.
BL señaló que, si bien, “es muchísimo menor el índice, la violencia hacia las disidencias LGBTQ+ sigue existiendo”.
“No se entiende la existencia de otras personas, tampoco los organismos del Estado”, sentenció.
“Ir a espacios comunes, sentarte a tomar un café no es tan sencillo para alguien del colectivo, personas que son no binarias y expresan sus identidades de distintas maneras es mal visto”, señaló.
“La ‘kiki’ surge por esta misma necesidad de generar espacios propios para las comunidades afrodescendientes, latina, de bajos recursos, que era muy oprimida”, explicó.
“Empiezan a juntarse para jugar con la fantasía de emular alguien en lugares que no se le permitía estar; desfilan en pasarelas con ropa cara, tapados, zapatos, todo lo que parece sencillo pero les era negado, y además podían llegar a morir si vestían de esa manera en el cotidiano”, abundó.
“A partir de esto empieza a ocurrir el ‘ballroom’, donde se forman las categorías que hoy se ven en las competencias en todo el mundo”, indicó.