La imprenta guaraní jesuítica volvió a Misiones después de 250 años
Tras 250 años fuera de la región, el gobierno nacional concedió a Misiones la histórica imprenta guaraní jesuítica y su exposición quedó inaugurada hoy a la mañana en la Biblioteca Pública del Parque del Conocimiento.
“El gobernador Hugo Passalacqua tuvo contacto con Capital Humano de la Nación y se le solicitó de manera especial”, comentó el Secretario de Estado de Cultura, Joselo Schuap.
“Fue una nota directamente a Sandra Petovello, de parte del gobierno de Misiones, a través en este caso de la Secretaría de Cultura. Llegó a su despacho y ahí comenzó a acelerarse todo”, detalló el funcionario.
Hace más de quince años arrancaron las gestiones para que el Museo del Cabildo entregara a la provincia de Misiones la primera imprenta de Sudamérica, la que pusieron a funcionar los jesuitas en Loreto y otras reducciones durante el Siglo XVIII.
Sin embargo, todo tipo de argumentos se esgrimieron para evitarlo, tales como que no se trataba estrictamente de la original, sino partes de ella que fueron rearmados con otros herrajes en los talleres del diario La Nación de Buenos Aires, en 1942.
Luego de recibir a la histórica imprenta, la idea es “recuperar la mayor cantidad de libros posibles que tengamos, que hayan sido impresos en ella”, contó Joselo.
“La provincia tiene uno solo, el de Nicolás Yapuguay, que está en el museo Guacurarí, y que los repusimos en el acto de Loreto, en el verano”.
Para trasladar la prensa bicentenaria desde el Museo del Cabildo frente a la Plaza de Mayo porteña, “la provincia también generó la seguridad necesaria con una empresa que traslada obras de arte, seguro total de desarme, permanencia, y una curadora denominada Correo del Cabildo. Ella timoneó el armado de esta máquina en la tarima de la Biblioteca Pública de las Misiones”.
Justamente, en ese espacio del Parque del Conocimiento, la imprenta permanecerá un tiempo para su exhibición. Mientras tanto, indicó Schuap, “vamos a tener la posibilidad de organizar charlas y visitas de los colegios, de los alumnos, de la gente que pueda venir a visitarlo para observar este bien patrimonial que generó los primeros libros de América”.


