Lautaro Pérez Batalla: “Soy del Uruguay pero nací en Misiones como músico”
“Siempre en mis conciertos digo que nací dos veces. Una en Montevideo, Uruguay. Y otra en Oberá, como músico”, dice a La Voz de Misiones Lautaro Pérez Batalla desde Mogi das Cruzes, una localidad del inmenso Estado brasileño de San Pablo. Llegó allí hace cuatro años, después de una larga experiencia de formación en la música académica en Buenos Aires. Aunque su primera relación con su futuro profesional comenzó mientras era adolescente, en Oberá.
“Mi primer gran maestro y referente es Rubén Batista, con quien empecé los primeros conceptos de la guitarra y el folclore. Después, el primero de los maestros en la música clásica fue Luis Zanazzo, en Posadas. Yo viajaba para tener clases con él. Hoy por hoy somos grandes amigos pero no deja de ser mi gran maestro”, contó Lautaro.
Lautaro, se fue a Brasil por amor, después de vivir un tiempo en Buenos Aires
Guitarras del Mundo, junto a Juan Falú
En 2022, Lautaro tuvo la oportunidad de regresar a Misiones por una puerta muy grande, como invitado para el prestigioso festival Guitarras del Mundo, en el teatro Lírico, junto al gran Juan Falú. “Fue de las cosas más increíbles que me pasó en la vida, un sueño, el sueño del pibe”, estimó el concertista que, por entonces, hizo una gira con Agustín Luna que además incluyó a Corrientes y Chaco.
“El primer día fue Posadas y fue especial tocar en el lugar que nací como músico, con una energía muy fuerte, con amigos de Oberá, Posadas. Mi padre estaba ahí. Además, la sala del Centro del Conocimiento es hermosísima. Siempre quise tocar ahí. Estaba ahí mi maestro Zanazzo; de hecho estaban unas alumnas de él como las artistas locales. Yo era el artista internacional. Fue increíble para mi carrera pero a nivel sentimental fue una experiencia hermosa, de subir a un bondi para ir de una ciudad a otra. Me seduce eso de dormir poco y subir al escenario”.
El mundo en bicicleta
Lautaro estudió en la Universidad Nacional de las Artes de Buenos Aires durante siete años hasta que se fue a Brasil. “Pero lo que me trajo acá es el amor”, confiesa. “No tanto la música porque conocí a la que hoy es mi compañera actual. Estuvimos unos años de novios a la distancia y después me terminé viniendo yo a Brasil. Hice un intercambio con la Universidad de San Pablo en el último semestre de la facultad y ya me quedé porque justo vino la pandemia. Pero era la idea venir para acá”.
En el país vecino, a más de 1300 kilómetros de distancia de la tierra que lo vio renacer como músico, Lautaro suele tocar “Misionerita” y otras canciones exquisitas del folclore argentino. Aunque desde hace un tiempo está maravillado por la música popular brasilera. Y si bien no se dedica al canto, comienza a despedirse de sus conciertos con alguna canción que elige para su repertorio. “Voy a empezar a darme tiempo para ir explorando en mi trabajo artístico. Me está gustando mucho el canto y ya me animé”, resume el músico.