Walas: “Ni con Kiss me temblaron las manos como al tocar frente a Ramón Ayala”
“Se nos fue el gran poeta, el gran cantor, el gran guitarrista que nos toca a todos los argentinos”, apuntó
" target="_blank" rel="noopener">Walas, el sobrino de Ramón Ayala que murió ayer, jueves 7 de diciembre, a los 96 años en Buenos Aires, complicado por una neumonía. Antes de partir al velorio, Walas charló con La Voz de Misiones y consideró que la muerte de El Mensú “es por un lado orfandad inmediata pero otra parte también es la gloria. Porque van a comenzar los homenajes, más homenajes, reediciones de su obra poética, sobre su obra pictórica. Y todas las cosas que hacía él porque era un artista múltiple. Pero la selva misionera queda huérfana. La selva misionera hoy está huérfana de este hombre que tanto le cantó, de ese hombre que tanto pintó los paisajes de Misiones”.
Justamente en noviembre de 2022 se realizó en el Centro Cultural Kirchner (CCK) un homenaje a Ramón, con la presencia de muchos artistas misioneros y en el que también fue invitado Walas, un acontecimiento muy recordado. “Yo que he cantado en el escenario de Soda Stereo, de Divididos, en infinidad de bandas de la Argentina. Nunca tuve la responsabilidad tan grande y nervios tan grande como cuando canté ‘El Mensú’ con Ramón sentado en primera fila. La gente que me conoce se dio cuenta lo nervioso que estaba, me temblaban un poco las manos. Mirá que yo he tocado con Kiss y he tocado, no sé, con Foo Fighters, sin embargo nunca estuve tan nervioso y con tanta responsabilidad. Era como rendir un examen y cuando terminó el show, Ramón me dijo muy emocionado, 'es una versión extraordinaria la que hiciste'”.
Ramón tuvo varios hijos y tiene algunos nietos y Walas, por su edad, será el patriarca de todos. “Es una cosa que me pasa con el fallecimiento de Ramón: yo paso a ser el mayor de la familia y el jefe a cargo", consideró.
Por otra parte, el cantante de Massacre destacó un detalle no menor en el talento que exhibió el autor de "Posadeña linda": “su desempeño con la guitarra de diez cuerdas. Eso lo hace único. Es una cosa muy difícil de tocar. Es una cosa que nosotros como músicos, más nuevos, lo admiramos muchísimo”.