A 50 años del fallecimiento de Tito Cucchiaroni, el mejor futbolista misionero de la historia
Un día como hoy, pero de 1971, fallecía en Posadas Ernesto "Tito" Cucchiaroni, considerado el mejor jugador de fútbol de la historia de Misiones.
Nacido el 16 de noviembre de 1927 en la capital de la tierra colorada, Tito se destacó desde muy joven como un delantero rápido y con empuje, con una gran capacidad goleadora, aptitudes que mostró desde un primer momento con la camiseta de sus amores, la del Club Atlético Bartolomé Mitre, del barrio posadeño de Rocamora.
Cucchiaroni explotó como jugador en una época en la que triunfar en el mundo del fútbol era extremadamente difícil para los "pibes" del interior del país, por lo cual los seleccionados provinciales eran una buena alternativa para mostrarse como futbolista, refiere el sitio Misiones Tiene Historia.
Fue así que Tito, a los 19 años, fue convocado para vestir los colores de la selección de Misiones en un torneo interprovincial disputado en el mítico estadio de San Lorenzo de Almagro: el Gasómetro.
Allí fue detectado por un ojeador del club Tigre, quien recomendó su contratación. Entre 1949 y 1955, Cucchiaroni disputó 139 partidos y marcó 59 goles para el Matador de Victoria.
Las actuaciones del posadeño le valieron la convocatoria para la selección nacional que disputó el Sudamericano (hoy Copa América) de Chile de 1955, torneo en el que terminó consagrándose campeón con triunfos históricos, como un 6 a 1 ante Uruguay, la segunda mayor goleada ante el clásico rival.
En la final, y ante 65.000 espectadores, la Argentina levantó la copa al vencer al local por 1 a 0. Aquel día, la selección formó con: Musimessi, Dellacha, Vairo, Lombardo, Balay, Gutiérrez, Micheli, Cecconatto y Borrello, mientras que en la delantera brillaron Ángel Labruna y Ernesto Cucchiaroni, bajo la dirección técnica de Guillermo Stábile.
Tras obtener el título internacional, Tito fue adquirido por Boca en una cifra millonaria para la época. Tanto, que con esa plata el club Tigre concluyó con la construcción de su tribuna techada. En el Xeneize jugó dos años, lapso en el que convirtió 16 goles en 43 partidos.
En ese lapso, fue nuevamente convocado para vestir la celeste y blanca, con la que disputó y obtuvo los subcampeonatos del Sudamericano en Montevideo y el Panamericano de México, ambos en 1956. En total, disputó once partidos con "la camiseta más linda".
Ya en 1957, En el tuvo un gran arranque de temporada en un equipo con el que compartió plantilla con Juan Schiaffino y Césare Maldini.