Sampaoli le prometió a Tapia la Copa América 2019, en caso de no ganarla, renuncia
El titular del fútbol argentino llegó al país tras acompañar a la Selección en Rusia. Fue recibido por un gran grupo de dirigentes, quienes respaldaron su gestión. La agenda de Chiqui Tapia, sus prioridades y la determinación de "no tomar decisiones en caliente".
Cerca de las 7 de esta mañana aterrizó en Ezeiza el avión del viaje más largo, el que trasladó entre otros a Claudio Chiqui Tapia, presidente de la AFA, y al entrenador de la Selección, Jorge Sampaoli, desde Rusia hasta la Argentina tras la participación del equipo nacional en el Mundial.
No hubo anuncios ni información oficial por parte del máximo dirigente, quien minutos después de pisar suelo nacional se reunió con un nutrido grupo de dirigentes que fue a recibirlo y a mostrarle absoluto apoyo a su gestión, a quienes les anticipó qué pasos dará respecto del futuro del DT, con quien podría reunirse en poco más de una semana. Según trascendió Jorge Sampaoli le habría prometido a Chiqui Tapia ganar la Copa América que se disputará en Brasil en el 2019 y que en caso de no alzar el trofeo, renunciaría al cargo sin recibir ninguna indemnización. Recordemos que si la Afa decide echar al DT ahora deberá pagarle 20 millones de doláres que equivalen a 600 millones de pesos.
A partir de la eliminación de la Argentina de la Copa del Mundo, de la que se despidió prematuramente en octavos de final y, fundamentalmente, de la negativa de Sampaoli a presentar su renuncia tras la derrota con Francia (decisión que Tapia esperaba), el foco apuntó al contrato que la AFA le firmó al DT, por cinco años y cercano a los 20 millones de dólares, con fecha de finalización al término del Mundial de Qatar 2022.
La expectativa por algún anuncio en este sentido dominaba la escena del arribo del dirigente: si mantendría el vínculo o esperaría la renuncia del DT era la cuestión a definir (teniendo en cuenta que un despido le implicaría a la AFA el pago de un resarcimiento cercano a los 16 millones de dólares) pero nada de eso ocurrió.
En la reunión que mantuvo con dirigentes como Cristian Malaspina (presidente de Argentinos Juniors), Nicolás Russo (presidente de Lanús), Javier Pipo Marín (presidente de Acassuso), Daniel Ferreiro (ex vicepresidente de Nueva Chicago) y Pablo Toviggino (secretario Ejecutivo de la Presidencia AFA), entre otros tantos, Tapia dejó clara su postura de tomarse el tiempo necesario para analizar la situación del DT, de sus manejos, de en cuánto se han cumplido o no los puntos presentados en su proyecto y de cuán desgastada ha quedado su imagen luego de un Mundial en el que su capacidad de liderazgo quedó muy cuestionada.
Fuentes que participaron del desayuno que el presidente de la AFA mantuvo con dirigentes describieron que se trató de un encuentro "estrictamente de amigos" y agregaron que no habrá definiciones respecto del futuro del entrenador durante los próximos 10 o 15 días, a partir de cuando sí podría esperarse algún tipo de anuncio luego de una reunión que Tapia mantendría con Sampaoli. "Él no se va a dejar presionar por la prensa ni por la opinión pública. No gobierna para la opinión pública ni para los programas de tevé", sentenciaron.
En medio de la decisión de Tapia de no hacer caso a quienes le sugirieron que no dilatara la decisión sobre el futuro del DT y de tomarse el tiempo necesario para analizar el contexto, uno de los estudios jurídicos más importantes de Buenos Aires ofreció a la AFA estudiar de manera pormenorizada cada letra del contrato de Jorge Sampaoli. En primera instancia los letrados que para allí trabajan consideran que hay puntos que el técnico deberá explicar si es que quiere defender con solvencia su continuidad, entre ellos el por qué se negó a disputar el amistoso con Israel que la AFA tenía pautado para el pasado 9 de junio y su cuestionado accionar en el partido con Croacia cuando sus insultos al jugador Sime Vrsaljko fueron registrados por las cámaras y dieron la vuelta al mundo, una imagen que el mismísimo seno de la dirigencia del fútbol argentino lamentó.