Seguridad alimentaria: CAF vislumbra un rol clave para América Latina, pero advierte sobre limitantes estructurales
El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe sostuvo en un informe que el crecimiento de la región dependerá del desarrollo de sus zonas rurales, la biodiversidad y la transición energética; planteó políticas para cerrar brechas e impulsar la productividad
En un contexto global atravesado por la creciente demanda de alimentos, la transición energética y la necesidad de preservar recursos naturales, América Latina y el Caribe emergen como una región estratégica para responder a algunos de los mayores desafíos del planeta. Sin embargo, ese potencial contrasta con profundas brechas estructurales en sus territorios rurales, donde persisten déficits de infraestructura, baja productividad y altos niveles de pobreza.
Esa es una de las principales conclusiones del nuevo Reporte de Economía y Desarrollo (RED) presentado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) junto con la Secretaría de Economía de México y el Colegio de México, donde se plantea que el futuro del crecimiento regional dependerá en gran medida de la capacidad de transformar el potencial del mundo rural en desarrollo sostenible.
El trabajo, titulado “Raíces del futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe”, sostiene que la región posee activos estratégicos únicos para garantizar la seguridad alimentaria global, impulsar la sostenibilidad ambiental y abastecer de recursos críticos para la transición energética.
