Marilyn Melo Fajardo: "El arte no está para complacer; está para incomodar"
Asimismo, cuestiona a la Inteligencia Artificial porque "es condescendiente" y siempre "está para complacerte. El arte no está para complacerte. Está para incomodar", indicó para En Escena Verás, el ciclo de entrevistas a personalidades de la Cultura que presenta La Voz de Misiones.
Además de teatrista y empresaria, Melo Fajardo se autodenomina como "improvisadora" porque "es algo que los argentinos estamos aprendiendo cada vez más".
En ese sentido, la artista posadeña forma parte de La B Teatro, grupo que suele presentar "Las Impros de la B", una propuesta de improvisación con participación del público que tiene lugar en el bar cultural Tanta Tina.
"Nos tiran palabras, títulos o nos dan objetos. A partir de ahí vamos haciendo historias", contó la artista sobre el formato dinámico que proponen cada quince días con especial dedicación al humor.
Por la relación que tiene la política contemporánea con el espectáculo y la sobreexposición en las redes sociales, "la virtualidad hizo que cosas que antes eran íntimas, sea normal mostrarlas en público", reflexionó. Por eso consideró que "la realidad supera la ficción".
"Estamos viviendo un momento que genera expectativas de qué va a pasar en el futuro. No sabemos, que esta cosa que parece por momentos distópica", criticó "Puede pasar cualquier cosa".
Los padres de Marilyn fueron fundadores de la peña Itapúa en Posadas, lugar donde comenzó a cantar folklore desde niña, aunque con los años descubrió que el teatro era su más sólido destino.
De esa manera, fue pasando de la producción al elenco hasta ser protagonista. "Me fui metiendo de a poco, como el aceite que se va mezclando", bromeó.
Con el tiempo, Melo Fajardo actuó en laureadas obras, como la recordada "Los señores", dirigida por Lucas Pérez Campos y que en 2014 ganó la Fiesta Provincial de Teatro.
También integró en la década del 90 "la segunda generación", dice, de la recordada agrupación cómica Los exalumnos de Ramonita Cantero, junto al premiado Iván Moschner en la época cuando aparece el grupo La Papa del Octavo, que derivó en los titiriteros de Kossa Nostra, toda una nueva e innovadora época para el teatro misionero.