Esteban Hobus, profesional del volante: "Ser camionero es ser compañero"
Esteban Hobus (32) conduce un Volvo FH 500 6x2, un camión moderno que -con su semirremolque- puede cargar hasta 56 toneladas por las rutas argentinas en viajes que, con frecuencia, tienen destino en la Patagonia Argentina.
Camionero es sinónimo de “ser compañero”, define Esteban, que integra una familia de transportistas, incluso su papá, un gran inspirador desde el punto de partida rutera, en la localidad misionera de 25 de Mayo.
“Vivíamos cerca de un secadero de té, donde tenían camiones chiquitos, ni comparación con los que andamos hoy. Y siempre decía: ‘algún día voy a ser camionero’”, recordó Hobus, apellido que porta por sus abuelos del Brasil, un país por el que traccionó en buena parte de su vida, además de Paraguay y Uruguay.
Tras nueve años al volante como chofer profesional, Esteban acumula un promedio de 20 mil kilómetros por mes, según hace la cuenta, en muchas ocasiones por caminos en muy mal estado.
“El otro día, el último viaje antes de esta nota, entrando a Misiones, vi que había un camionero con problemas. Intenté parar, pero no pude. Porque la banquina estaba demasiada fea. Es un problema grave que tenemos hoy los camioneros con el tema de las banquinas, las rutas. Están muy feas”, lamentó. “No sé qué necesitaba ese hombre. Pero, para mí, ser camionero es ser compañero”, definió Esteban.
En ese sentido, el camionero de Misiones pidió una urgente solución ante los accidentes que se producen a menudo por los lugares de alto tránsito. “No sé si le va a llegar a la persona, pero me encantaría que tomen solución sobre la ruta 14 que está un desastre. En los últimos meses, esa ruta se ha llevado a mucha gente, a muchos colegas. Compañeros que han tumbado ahí. Inclusive hace poco un amigo mío tumbó en la zona de Paso de los Libres”.
Conducir por esas rutas significa afrontar una soledad que puede durar largas horas y tal vez días consecutivos, donde se intercambian algunas palabras con ocasionales desconocidos en necesarias paradas de abastecimiento.
“Hay días que por ahí nos ponemos melancólicos, vienen recuerdos familiares, de amigos, de un montón de cosas que implica el día a día”, reconoció Hobus. No obstante apuntó que, como muchos viajantes, “estamos tan acostumbrados a estar solos que después nos cuesta estar con muchas personas. A mí al menos me pasa. Prefiero estar solo, te acostumbras tanto que después elegís eso”.