Violencia, acosos y “extravíos”: denuncias en la Prefectura Naval en Posadas
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RedacciónRedacción
Lunes 13 de marzo, 2023 · 23:13
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Todo comenzó con un sumario por acoso sexual en Quequén, provincia de Buenos Aires; luego, una denuncia por acoso sexual y laboral en Posadas; un nuevo sumario por el “extravío” de precintos de control ecológico y otra denuncia por amenazar a la directora y a la maestra en la escuela de su hijo: la historia de un subprefecto.
Un joven elemento de la Prefectura Naval Argentina (PNA) concentra una serie de señalamientos en sucesos que se registraron, según consta en los documentos a los que accedió La Voz de Misiones, entre 2017 y 2022. En cada uno de los casos un nombre se repite: Barceló.
El subprefecto Jorge Daniel Barceló está en el centro de la escena luego de ser acusado en dos ocasiones por compañeras que se sintieron acosadas sexualmente. Una de esas víctimas hizo la denuncia en la Justicia Federal de Posadas, que ahora investiga un posible caso de “violencia institucional”, una carátula que sugirió el fiscal al considerar que los superiores del denunciado fueron informados de los eventos, y que no habrían actuado según el reglamento de la fuerza.
Primer caso: Acoso en Quequén
Para comienzos del año 2017, el oficial principal Daniel Barceló era el jefe de la estación de Servicios, Incendio y Protección Ambiental (SIPA) del Puerto Quequén, localidad situada al sudeste de la provincia de Buenos Aires, vecina a Necochea. Allí conoció a la cabo segundo M. G., por quien desarrollaría de inmediato una fuerte atracción.
Los mensajes vía WhatsApp fueron el canal por el cual Barceló contactó una y otra vez a su subordinada quien, ante la primera insinuación, respondió con una negativa.
En uno de los primeros contactos telefónicos, el prefecturiano le confesó sentirse seducido por ella: “No me gustaría habértelo dicho personalmente, que sos re linda, que me volvés loco, cómo sos, por eso quería verte; si no querés, te entiendo”, encaró.
Ante la declaración del hombre, la joven respondió: “Mire, no me enojo, pero creo que usted confundió las cosas, quizás por el hecho de que es de las primeras veces que comparte más tiempo en el trabajo con una femenino…”, comenzó.
En el mismo mensaje, M.G. le aclaró a Barceló que: “…Como dijo que iba a entender, me gustaría que esto quede acá y no volvamos a tocar el tema, no tengo ningún problema con usted ni que esto cree alguna especie de incomodidad en el trabajo”.
Prefectura
El acoso, sin embargo, nunca se detuvo. En las capturas de pantalla de los chats que la mujer recolectó como prueba, se lee insistente a Barceló en su actitud por cautivar, a pesar del rechazo: “Qué rico perfume”; “Te extraño”; “Me muero por besarte, qué linda que sos”, eran algunas de las frases.
A pesar de los reiterados señalamientos, Jorge Daniel Barceló continuó con su carrera y asensos en la PNA. En noviembre de 2022, finalmente, fue trasladado a Buenos Aires.
El límite llegó cuando la cabo M. G. decidió romper el silencio e informar a sus superiores el calvario que estaba viviendo. Se produjo entonces el sumario QUEQ – 23/2017, expediente 29C, mediante el cual se intentaría determinar si Barceló incurrió en alguna inconducta.
Finalmente, el prefecturiano fue sancionado con menos de diez días de arresto por otros hechos diferentes al acoso. Todo lo obrado fue archivado en febrero de 2019.
La presencia de Barceló en la escuela quedó registrada en las cámaras.
Segundo caso: Acoso en Posadas
A finales de 2019, Jorge Daniel Barceló concretó un nuevo traslado y se instaló con su familia (esposa y dos hijos) en la capital de Misiones, donde alcanzaría el rango de subprefecto durante su desempeño al frente de la Estación de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental Posadas (ESPO).
Con personal especializado formado como buzos tácticos, Barceló encabezó un equipo de 14 subalternos, 12 masculinos y 2 femeninos, quienes entre otras responsabilidades disponían del manejo de los “precintos ecológicos”, el método de control de la fuerza federal para evitar el derrame de residuos tóxicos para el ambiente, que producen las embarcaciones que trabajan y surcan los ríos del país.
En su nuevo cargo, Barceló fijó su interés en una de sus subalternas, Y. N. C., quien había sido recientemente condecorada por el Concejo de Deliberante de Posadas y por el Ministerio de Seguridad de la Nación, luego de un rescate en las aguas del arroyo Mártires, el mediodía del 8 de marzo de 2018, de regreso de un agasajo por el Día de la Mujer.
En esa ocasión, la joven, formada como buzo salvamentista, bombera y nadadora de rescate, evitó la muerte de dos hombres que habían naufragado en una precaria canoa mientras pescaban junto al puente del Acceso Oeste, en Posadas.
La prefecturiana galardonada luego fue madre por segunda vez y transitaba el periodo de lactancia cuando, a finales de 2019, conoció a su nuevo jefe: Barceló.
La historia se repitió. Según relató la mujer en su denuncia, con lujos de detalles, fue víctima de situaciones que sucedieron estando de servicio debido a la especie de obsesión que su jefe había desarrollado hacia ella.
Fueron meses y meses de constante hostigamiento, con episodios que se alternaron entre el “maltrato” y la “insinuación sexual”, relató la denunciante en su declaración en el sumario interno que es parte de la investigación de la PNA y en la denuncia realizada ante el Juzgado Federal de Posadas.
El primer episodio de acoso se registró en marzo de 2020. “En la oportunidad en que me hallaba sola en la oficina trabajando en la computadora, ingresa el jefe, coloca una silla junto a la mía y pasando su mano por mi hombro, a modo de abrazo, me propuso salir a tomar algo para conocernos mejor”, relató.
Rechazado, Barceló se retiró en silencio de la oficina, contó la mujer. Era el comienzo de un largo y tortuoso camino que la prefecturiana ventiló, finalmente.
Al día siguiente de ese primer rechazo, Barceló llegó a la oficina y sin mediar palabra la trató de “inútil” delante de sus compañeros, añadió.
“Me dice que no tenía condiciones para estar en ese lugar, que era ineficiente en todo, que no podía hacer nada bien, que ni siquiera podía archivar nada, que todo era un desastre”, detalló la mujer.
El hecho fue informado personalmente por Celestino al superior de Barceló, el entonces prefecto principal Rodolfo Daniel Kubiszyn, ascendido recientemente a Jefe de Operaciones de Prefectura Alto Paraná.
El Ministerio Público Fiscal, a través del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Posadas, investiga la posible comisión de un hecho caratulado como “Presunta Violencia Institucional”, y es que la fiscalía sospecha que el superior del denunciado conocía la situación y no actuó según el reglamento de la PNA.
Violencia en la escuela
El 27 de julio de 2022, el nombre de Jorge Daniel Barceló trascendió el ámbito de la Prefectura Naval al ser protagonista de un escándalo en los pasillos de la escuela N°912 “Juan Pablo II”, en donde fue citado por la directora y la maestra de su hijo, a quienes terminaría amenazando en medio de gritos, por lo que fue denunciado por las docentes en la Comisaría 15ª.
“Veníamos citando a la familia desde el año 2021 porque queríamos ver cómo abordar el problema, porque el chico ya estaba en quinto grado con los contenidos de segundo”, contó la directora Ada Débora Cot a LVM.
“Cuando le llevo para hablar con Juana, que había sido maestra del niño en cuarto grado, es porque Daniel Barceló negaba rotundamente que su hijo tuviera problemas desde el año anterior. También negaba que la maestra (del año anterior) le hubiera citado en alguna oportunidad para hablar”, detalló la directora y continuó: “Juana le había solicitado un informe psicológico del menor porque notaba que el niño tenía conductas erráticas y, al finalizar el año 2021, solicitó al padre que acercara los informes del tratamiento que el menor llevaba adelante, a más tardar en marzo del 2022, y esto quedó escrito. Pero Daniel Barceló negaba que se le hubiera pedido. Es por eso que voy con Juana para que ella le mostrará el papel que él mismo había firmado”.
El suprefecto Barceló, la directora Cot y la maestra del cuarto grado del turno tarde, Juana Báez, improvisaron una reunión en la puerta del aula. Según recordó la directiva, algo cambió repentinamente en Barceló cuando fue informado sobre las evaluaciones del desempeño de su hijo que elaboraron la psicopedagoga de la escuela y otra profesional externa.
Como una solución posible, el padre propuso cambiar a su hijo al turno mañana, pero le informaron que la matrícula era muy numerosa y que, además, no sería beneficioso para el chico. A raíz de ello, Berceló le objetó a la directora una supuesta falta de mando: “En todo momento él presumía de que era jefe en la Prefectura, y que él, como jefe, daba cuatro gritos y todo el mundo hacía lo que él quería; y que yo, como directora, tenía que hacer lo mismo. Le expliqué que esto no es la fuerza, que es una escuela y las decisiones se toman de otra manera”, agregó.
Sobre el evento, que quedó registrado en una de las cámaras de seguridad que tiene el establecimiento, la directora recordó: “Empezó a los gritos, tratándome de inútil, denigrándome como persona y como mujer; amenazándome con hacerme despedir de mi cargo. Él estaba muy alterado, los docentes de otros grados salieron al patio porque temieron por mi integridad física; entonces le pedí que se retire, y es cuando más nervioso se puso y volvió con las amenazas contra mí”.
Luego de lo sucedido, y teniendo en cuenta que el prefecturiano vivía a dos cuadras de la escuela, la directora Cot y la maestra Báez formularon una denuncia policial en la Comisaría 15ª de San Isidro. En el Libro de Actas escolar, también quedó asentado en detalle lo sucedido esa tarde en el pasillo.
Para que los superiores estén al tanto de lo acontecido en la escuela, las docentes fueron personalmente al edificio de la Prefectura Naval Argentina en Posadas, sobre la avenida Malvinas, frente al Club Pirá Pytá. Allí las recibieron el prefecto principal Rodolfo Daniel Kubiszyn, y prefecto mayor, Julio César Mostafa, quienes escucharon de primera mano la denuncia sobre el comportamiento violento de Barceló.
A continuación, Barceló cumplió con su promesa y denunció a la directora Ana Débora Cot en el Consejo General de Educación (CGE), donde se refirió a un supuesto hecho de bullying que tuvo como víctima a su hijo y del que responsabilizó a la docente.
Falsa o no, lo cierto es que la presentación de Barceló en el CGE desembocó en un sumario administrativo contra la directora Cot.
El caso de Jorge Daniel Barceló sobre las amenazas a las docentes también fue denunciado en el Ministerio del Seguridad de la Nación.
Precintos ecológicos “extraviados”
Al poco tiempo de su llegada a Misiones, a fines de 2019, el subprefecto Jorge Daniel Barceló estuvo a cargo de la Estación de Salvamento Incendio y Protección Ambiental Posadas, conocida como ESPO, y un mes más tarde dispuso del manejo de los denominados “precintos ecológicos”, el sistema mediante el cual la PNA controla que los buques no derramen residuos en las aguas de todas las jurisdicciones navales del país.
La importancia de los precintos es significativa para el cuidado del ambiente, ya que buscan impedir el derrame de las aguas de sentina. Se trata de residuos oleosos producidos en las operaciones normales en buques, que deben ser descargados en los puertos para asegurar una gestión adecuada y un posterior tratamiento en instalaciones en tierra. Las multas a quienes vuelven al puerto sin los precintos, o con los precintos removidos, son millonarias.
Al comenzar el año 2020, los precintos estaban a cargo de la oficina Polinave, sin embargo, una orden del jefe de la Prefectura Posadas, Rodolfo Daniel Kubiszyn, determinó que pasarán a estar bajo la órbita de Barceló en la Estación de Salvamento Incendio y Protección Ambiental.
Acatando la orden, el jefe de la oficina Polinave, subprefecto J.A., hasta ese entonces a cargo de los precintos, hizo entrega de los elementos de control no sin antes redactar un acta de concesión dando cuenta del traspaso a manos de Barceló.
Pocos meses después, desde la oficina Polinave, le requirieron a Barceló, a través de un acta, que informe el destino de los elementos para control que le fueron entregados. De esa forma salió a la luz el extravío de 20 precintos.
Un nuevo sumario interno se inició intentando determinar qué pasó. En su declaración indagatoria, Barceló relató que perdió los precintos durante la inspección a un buque arenero que estaba amarrado con la mitad del casco en tierra. Según dijo, un fuerte viento durante la requisa hizo que cayera al agua un maletín con objetos personales del prefecturiano y los precintos en su interior.
A pesar de la escasa profundidad en la que habría caído el maletín, y de que en la oficina ESPO son todos buzos tácticos, no fue ordenada una inmersión para intentar encontrar los precintos.
Poco tiempo después, el jefe de Polinave J.A., quien había pedido a Barceló que informe el destino de los precintos, fue removido de su cargo a raíz de informes psicológicos que lo alejaron más de un año de su puesto, quedando marginado de manera permanente de la fuerza, según lo establece el reglamento.