No vuelven mañana los colectivos a Encarnación, y ahora hablan de enero
La vuelta del servicio internacional de colectivos entre Posadas y Encarnación, que en teoría debía empezar mañana miércoles, se volvió a caer por desinteligencias entre las empresas y las autoridades a cargo de hacer cumplir los protocolos covid en el puente San Roque González de Santa Cruz.
La decisión se tomó en la reunión virtual de ayer, de los empresarios encarnacenos y posadeños con el coordinador de Centros de Frontera, Héctor Careaga, y funcionarios de sanidad fronteriza, donde no pudieron llegar a un acuerdo en lo relacionado a la frecuencia del servicio entre ambas ciudades.
Según señaló Careaga a La Voz de Misiones, toda la logística está armada desde que se reinició el servicio de larga distancia entre Asunción y Buenos Aires. “No hay cuestiones pendientes de discusión en lo operativo, el problema acá es otro”, añadió.
El funcionario responsabilizó a las empresas posadeñas y encarnacenas de la falta de acuerdo, argumentando que “es un problema interno de los empresarios”, relacionado con “cuestiones de costos”.
Pelota Tatá
Sin embargo, empresarios paraguayos que participaron del cónclave virtual de ayer, como Olga Fisher, de la empresa Beato Roque González, y Walter Insfrán, de SIT, apuntaron a las autoridades argentinas por restringir la frecuencia de colectivos, al no garantizar el adelantamiento de las unidades en el puente, como era antes de la pandemia.
“Esto repercute en el costo”, afirmó Olga Fisher a LVM. “El problema es que somos cuatro empresas, y si vamos a poner una frecuencia cada una hora, va a trabajar un solo colectivo por empresa, y así no se cubren los gastos; con una sola vuelta no se salva el costo operativo de la unidad”, razonó.
“Tampoco se garantiza que se puedan adelantar los vehículos en el puente, lo que complica mucho más”, agregó. “El problema es de Encarnación hacia Posadas, porque de Posadas a Encarnación los colectivos no hacen cola”, explicó.
Careaga, por su parte, opinó que la repartición a su cargo no puede comprometerse con “decisiones que van a complicar el tránsito”. “El puente solo tiene dos manos”, se excusó.
Fisher contó que en la reunión virtual de ayer, ella le planteó a Careaga la posibilidad de liberar un ómnibus cada 20 minutos, de modo que al cabo de una hora se juntaran tres unidades sobre el puente, y que pudieran adelantarse.
“Si no te adelantan te quedas en la cola; dos, tres coches varados, y vos sabés lo que cuesta el combustible hoy, y no te permiten llevar pasajeros parados; tenés que tener ómnibus con aire acondicionado esperando en el puente”, expresó.
“En esas condiciones es imposible, no cierran los números”, afirmó.
“Tomaron decisiones sin sopesar la factibilidad operativa, y entonces cuando nos pusimos a revisar nos dimos cuenta que en las condiciones que está propuesta la vuelta del servicio es inviable”, aseguró.