Ordenan detener a tres libaneses de la Triple Frontera por el atentado a Amia
El juez federal porteño Daniel Rafecas firmó en las últimas horas un pedido de captura nacional e internacional para cuatro libaneses sospechados de haber participado del atentado a la mutual judía de la Amia en 1994, tres de los cuales residirían actualmente en zonas de la Triple Frontera, entre Ciudad del Este (Paraguay) y Foz de Iguazú (Brasil).
Las órdenes de detención fueron firmadas tras un pedido formulado por la Unidad Fiscal para la Investigación de la causa Amia (UFI-Amia) y alcanza a los ciudadanos libaneses identificados como Hussein Mounir Mouzannar, Alí Hussein Abdallah, Farouk Abdul Hay Omairi y a Abdallah Salman (alias) José El Reda.
De todos ellos, los tres primeros residirían en Ciudad del Este o Foz de Iguazú, mientras que el último ya regresó a Líbano, según consignó Infobae en base a sus fuentes consultadas.
El mismo portal porteño señaló que las detenciones fueron solicitadas por el fiscal Sebastián Basso para poder tomarles declaración indagatoria como sospechosos del atentado que causó 84 muertes.
A su criterio, está “suficientemente acreditada su pertenencia y/o cooperación con la banda criminal que denominaré brazo armado del ‘Hezbollah’”.
El librado de las órdenes de capturado ya fue notificado tanto a la Dirección de Migraciones como a las fuerzas de seguridad.
Infobae añadió que en los últimos años el fiscal Basso viajó a las ciudades de Foz de Iguazú y Ciudad del Este para tomar declaraciones por zoom y advirtió que los buscados aún infunden temor en la zona.
“Noté el temor que infunden en ellos las posibles represalias de los integrantes de la organización que aún operan en la zona, lo que redunda en un serio peligro de entorpecimiento”, advirtió.
La causa sostiene que la explosión fue ideada y preparada por quienes por entonces ejercían el poder en la República Islámica de Irán, y que fue ejecutada por la organización terrorista libanesa Hezbollah.
Hay ocho pedidos de captura sobre los sospechosos que se resisten a ser indagados por los tribunales argentinos. Algunos de esos imputados, sobre los que pesan cinco alertas rojas de Interpol renovadas hasta 2027, circulan por el mundo sin ser atrapados gracias a pasaportes diplomáticos.
La Justicia argentina sostiene que los funcionarios iraníes considerados responsables de decidir, planificar y ejecutar el ataque fueron: Alí Akbar Hashemi Bahramaie Rafsanjani (a la época de los hechos presidente de la República Islámica de Irán), Alí Fallahijan (por entonces Ministro de Información iraní), Alí Akbar Velayati (en aquel tiempo Ministro de Relaciones Exteriores de la nación persa), Mohsen Rezai (por entonces a cargo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria “Pasdaran”), Ahmad Vahidi (en aquella época a cargo de la fuerza de elite “Al Quds” perteneciente a la Guardia Revolucionaria), Mohsen Rabbani (al tiempo de los hechos Consejero Cultural de la Embajada iraní en nuestro país), Ahmad Reza Asghari o Mohsen Randjbaran (en aquel entonces Tercer Secretario de la representación diplomática iraní en Argentina), y Hadi Soleimanpour (en aquella época Embajador de la República Islámica de Irán en Buenos Aires).