Puente: secuestran 12 autos paraguayos que llevaban $25 millones en combustible
En el puente internacional San Roque González de Santa Cruz, la Dirección General de Aduanas-Afip secuestró ayer doce automóviles de origen paraguayo que contrabandeaban combustibles hacia el otro lado de la frontera.
Según informaron desde el organismo, dirigido por Guillermo Michel, tras una investigación, detectaron que ciertos vehículos con matrícula del país vecino estaban cruzando el viaducto con una frecuencia de hasta seis veces por día.
Los agentes fiscalizadores identificaron los números de las matrículas y, cuando los rodados señalados volvieron a presentarse en el paso fronterizo, los aduaneros los sometieron a controles exhaustivos.
De esa forma, descubrieron que los automóviles contaban con tanques de combustible modificados, con sistemas de extracción que no eran los originales de fábrica, por lo cual se presumió que la intención detrás de la gran cantidad de cruces diarios era el contrabando de carburantes.
Asimismo, se explicó que los conductores de estos vehículos pretendían salir y entrar al país a través de los carriles del puente asignados al turismo.
En tanto, Aduana secuestró los vehículos involucrados por infracción al régimen de equipaje, debido a que el combustible no es una mercadería admitida por esa vía.
El valor de la mercadería incautada en el procedimiento asciende a los 25 millones de pesos, señalaron desde la organización.
Puertos de carga
También en el paso fronterizo que conecta la localidad misionera de Puerto Iguazú con Foz de Iguazú, en Brasil, se recrudece el contrabando de nafta.
Allí, personal aduanero asignado al control de salida encontró que una van paraguaya llevaba escondidas 25 botellas de gaseosa con 50 litros de nafta súper y tres bidones con 90 litros de gasoil. Los envases estaban escondidos debajo de los asientos, o bien sobre ellos, tapados con una manta.
En la misma jornada, una requisa de rutina realizada sobre un segundo vehículo -también de matrícula paraguaya- descubrió quince botellas de gaseosa con 29 litros de nafta súper, las cuales estaban ocultas entre los accesorios del equipo de sonido del automóvil.
En ambos procedimientos, a diferencia de lo ocurrido en los del puente de Posadas, se secuestraron las botellas de combustible y no los automotores, debido a que el valor de mercadería secuestrada arrojó 52.194 pesos.
Este modus operandi de agregar tanques de combustible extras en los vehículos para poder trasportar esta sustancia inflamable, para luego venderla, es una actividad muy recurrente y sumamente peligrosa para los conductores como la de terceros, debido no solo a las posibilidades de ignición, sino que la inhalación de los vapores de estos productos son altamente nocivos para la salud.