Buscan juntar $800.000 para ex basquetbolista que necesita cirugía urgente
“La verdad que nosotros con mi familia no hubiéramos querido llegar a esta situación”, dice el ex jugador del básquet misionero Víctor Hugo Montes, popularmente conocido como “el profe”, un deportista formoseño que supo dejar su marca en el baloncesto del Nordeste Argentino y que hoy, aquejado por una delicada enfermedad, se ve obligado a recurrir a la solidaridad ciudadana para reunir el dinero necesario para practicarse una costosa cirugía de alta complejidad.
“El profe”, como lo llaman sus jugadores, necesita practicarse una colostomía, un tipo de cirugía que, según dijo a La Voz de Misiones, solo puede realizarse en una clínica privada de Buenos Aires y que tiene un costo de más de 1 millón de pesos.
“Las ganas que uno tiene de vivir, de estar bien, de poder seguir compartiendo con la familia, nos llevaron a impulsar la campaña”, afirma el deportista. La campaña de Instagram y Facebook TodosXHugo2021 se propone reunir los 800 mil pesos faltantes para alcanzar la meta. Hasta ayer, habían reunido más de 200 mil.
Montes se encuentra actualmente en Pirané, Formosa, su pueblo natal, acompañando a su madre de 90 años. Viajó a Formosa el año pasado para consultar en el hospital de alta complejidad de la capital provincial, donde tampoco encontró el tratamiento que necesita.
“La verdad que tuvimos que pedir ayuda porque los tiempos se están acortando y la cirugía se hace cada vez más necesaria”, afirma el ex deportista.
Larga carrera
Con 62 años, Víctor Hugo Montes tiene una prolífica carrera en el básquet de la región. En una entrevista de hace unos años contó que no fue futbolista casi por casualidad. De hecho, afirmó que era un buen número cinco en su Formosa natal, donde finalmente abrazó el baloncesto en el club Sportivo Patria.
A los 23 años acarició la gloria, jugando para Vélez Sarsfield en la antigua Liga Metropolitana. Jugó en el club Cosecha de Resistencia, Chaco, en 1985, y tuvo un fugaz paso por el tucumano Caja Popular, hasta que en 1990 viajó a España, donde jugó dos años en el Gran Canaria.
En 1992, con 31 años y con su entonces esposa Mónica embarazada de su hijo Alejo, hoy también destacado basquetbolista, el “profe” se afincó en Posadas y ya no se fue.
“En mayo de ese año empecé a buscar club”, recuerda. Se quedó 15 años en el plantel del Tokio, hasta que se retiró como jugador a los 46 años.