China, br煤jula para nuestro desarrollo / Humberto Schiavoni
El reciente viaje a China de una delegaci贸n del PRO, invitada por el Partido Comunista de ese pa铆s, gener贸 varias reflexiones para compartir. Un dirigente del partido anfitri贸n nos sorprendi贸 comentando una nota de Clar铆n que mencionaba el v铆nculo entre dos fuerzas pol铆ticas ubicadas en las ant铆podas ideol贸gicas.
Para el PRO no existe tal contradicci贸n. En el mundo moderno estas categor铆as quedan en el camino porque obedecen a prejuicios. Los desaf铆os de gesti贸n transitan por una realidad diferente. Cualquiera sea el signo de un gobierno, el objetivo es siempre el desarrollo y la expansi贸n de sus fuerzas productivas, sociales y culturales.
La historia argentina es generosa en ejemplos de coincidencias entre la izquierda vern谩cula y expresiones de la derecha. La decisi贸n del presidente Arturo Frondizi de convocar al capital extranjero para participar del autoabastecimiento petrolero fue objetada por el Partido Comunista local y por la derecha nacionalista.
El camino que emprendi贸 China incluy贸 al capital extranjero en el esfuerzo del desarrollo. Es una condici贸n indispensable ante la insuficiencia del ahorro dom茅stico, pero el Estado debe fijar con una estrategia para canalizar inversiones.
El recorrido de las naciones rara vez se puede extrapolar, pero China nos entrega elementos para el an谩lisis. Inicialmente el crecimiento se sostuvo por la competitividad de costos laborales y las ventajas de los recursos ambientales. Posteriormente se incentiv贸 la innovaci贸n y el desarrollo cient铆fico. Los progresos en la elevaci贸n del nivel de vida de la sociedad son tangibles. Pero a煤n existen zonas del pa铆s con marcados niveles de desigualdad. El gobierno calcula que viven bajo la l铆nea de pobreza 50 millones de personas y fij贸 como meta para el 2020 superar esta situaci贸n.
El ciclo pol铆tico que comenz贸 en Argentina tambi茅n tiene como objetivo central la sustancial reducci贸n de la pobreza. En esa direcci贸n se inscriben las inversiones previstas en infraestructura, el impulso al desarrollo regional, los incentivos a las pymes y la liberaci贸n de trabas.
Aspiramos a que el intercambio comercial con China y el resto del mundo asegure m谩s equilibrio entre productos primarios y aquellos con mayor proporci贸n de trabajo argentino. Proteger y estimular el empleo y motorizar el mercado interno son parte de una estrategia de desarrollo.
El mundo industrializado necesita que exista un mayor poder de compra en los pa铆ses emergentes. Hay mayor oferta de bienes y servicios, pero la debilidad de la demanda y pol铆ticas que derivaron en p茅rdidas de empleos y mayor exclusi贸n produjeron desajustes en muchos pa铆ses. Las burbujas financieras, el terrorismo y los problemas migratorios son distintas caras de una misma moneda.
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