El alcohol lidera consumos problemáticos y alertan por intentos de suicidio
Según datos aportados por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar), de 161 pacientes misioneros en tratamiento ambulatorio por consumos problemáticos a lo largo del 2024, un 50% consultó por dependencia a las bebidas alcohólicas, seguido por otras sustancias como tabaco, pedra y cocaína. A su vez, del total, un 10% manifestó deseos de quitarse la vida.
Los datos corresponden solamente al distrito norte de la provincia, por lo que próximamente será creado un centro de rehabilitación en la localidad de Eldorado, el cual contará con instalaciones preparadas para internación, según pudo adelantar Rosamaria Remigia López, coordinadora operativa del Dispositivo Territorial Comunitario de Eldorado- Sedronar en diálogo con LVM.
Esto significa que el consumo de alcohol, que había dado un salto en tiempos de pandemia, se mantuvo hasta el 2024, teniendo su inicio a edades cada vez más tempranas y con aumento de la ingesta a medida que pasan los años.
Por su parte, el ministro de Prevención de Adicciones y Control de Drogas de la provincia, Samuel López, aseguró que la zona norte de la provincia es la más afectada y advirtió que “algunas personas recurren al consumo de pedra como droga de reemplazo”, en función del bajo costo y su efecto poderosamente adictivo, pero al ser obtenida a partir de residuos de cocaína cortado con bicarbonato, termina afectando al sistema nervioso central "dejando efectos devastadores en un lapso muy corto de tiempo".
“La pedra es la sustancia ilegal, altamente adictiva y con mayor consumo en edades tempranas”, añadió Rosamaría sobre la droga que ingresa por Brasil y se distribuye en dosis que rondan los $300. Sin embargo, aclaró que, según los últimos registros, “hubo una baja considerable con respecto a la pedra y una suba muy preocupante en el consumo problemático de alcohol, dato alarmante tanto en hombres como en mujeres, con intentos de suicidio vinculados”.
En el marco de un contexto económico adverso, donde prevalece la incertidumbre, que conlleva a intensos estados de preocupación, ansiedad y depresión -entre otras patologías asociadas a los consumos problemáticos- los datos permiten entrever que la situación actual no difiere ampliamente de la información que presentaba el “mapa de riesgo” elaborado en el año 2020