En Misiones se habilitaron 2 nuevos profesorados ¿Quién controla su calidad?
Se crean 25 profesorados por año en Argentina y preocupa que no puedan controlar su calidad. En Misiones, Stella Maris Leverberg presentó hace poco, la resolución donde se habilitaron dos carreras gratuitas, Profesorado en química y profesorado en física, a dictarse en Puerto Rico en el 2020.
Argentina tiene uno de los sistemas de formación docente más atomizados del mundo. Se calculan 34 profesorados por cada millón de habitantes, una proporción entre ocho y catorce veces mayor que otros países de la región.
No obstante, el sistema continúa en expansión: en la última década, las provincias crearon en promedio 25,6 institutos por año.
Mientras que en Argentina hay 34 institutos de formación de docente por cada millón de habitantes, en Chile y México hay tan solo son 4 por millón, en Colombia hay 2,3, en Estados Unidos hay 3,6 y en Francia mucho menos: tan solo 0,5 por millón.
Los datos se desprenden de un nuevo informe del Observatorio Argentinos por la Educación. Allí se ve que entre 2009 y 2018 la cantidad de unidades de formación docente se aumentó un 17,7%: pasó de 1.298 a 1.528.
Los 1.528 institutos podrían ser motivo de orgullo, por tratarse de un sistema amplio y diverso, si no fuera por los problemas evidentes para controlar su calidad.
En una entrevista con Infobae, Guillermo Jaim Etcheverry, presidente de la Academia Nacional de Educación, había planteado justamente eso: “Es un disparate la cantidad de profesorados que tenemos.
¿Cómo se puede controlar la calidad de eso? Los países desarrollados tienen 30, 40, 50 como máximo. Hay que volver a valorar la carrera docente y eso se manifiesta también con mayores exigencias al ingreso”.
Mariano Palamidessi, profesor universitario y director de la Unidad de Coordinación del Sistema de Formación Docente porteño, señaló que la expansión comenzó ya a fines de la década del ‘60.
“Fue la respuesta no planificada a la decisión de llevar la formación de maestros desde las Escuelas Normales hacia la educación superior no universitaria. Es una tendencia de largo plazo que no ha respondido a ningún tipo de decisión centralizada o coordinada sostenida en el tiempo”, indicó.
Del mismo modo, agregó: “El cambio del modelo formativo e institucional dio paso a un juego creciente y poco coordinado de actores estatales subnacionales (gobernadores, intendentes, legisladores en distintos niveles del Estado) y privados (confesionales y laicos, de diverso tipo) en la atención de demandas y en la creación de instituciones”.
Al respecto, Cecilia Veleda, directora del Instituto Nacional de Formación Docente, explicó: “Los institutos dependen de las provincias y son ellas las que los crean.
Más allá de que Nación no tiene ninguna atribución, es clave garantizar condiciones de calidad en los institutos, tanto en la infraestructura, como en el equipamiento y la formación de los formadores. Y en muchos casos la expansión del sistema entra en tensión con este objetivo”.
Redacción LVM e Infobae