Estudio demostró que niños misioneros son "expertos" enseñando sobre dengue
Un estudio de investigadores argentinos, que se llevó a cabo en Puerto Iguazú, determinó que los niños y niñas pueden ser agentes importantes para prevenir el dengue.
Durante la investigación, la mayor parte de los chicos de 10 años que participaron se comportaron “como expertos” a la hora de enseñar sobre la enfermedad a sus padres.
“Los niños son capaces de transmitir conocimiento sobre la prevención del dengue a sus padres de manera tan efectiva como un experto y, al hacerlo, también mejoran su propio aprendizaje”, informó la Agencia de Noticias de Ciencia y Tecnología (CyTA), dependiente de la Fundación Leloir.
La investigación, que fue liderada por el doctor en neurociencia Mariano Sigman, del Laboratorio de Neurociencia de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), fue publicada en el The American Journal of Tropical Medicine and Hygiene, y en ella participaron 142 niños y niñas de Misiones, así como 92 madres y padres.
La doctora en psicología María Julia Hermida, primera autora del estudio, profesora adjunta en la Universidad Nacional de Hurlingham e investigadora del Conicet, sostuvo: “Nuestra investigación demuestra que poner a los niños en el rol de educadores en salud aumenta su aprendizaje sobre dengue y también el de sus padres”.
“Desde la psicología cognitiva, hay cierta evidencia que muestra que, en el acto de enseñar, las niñas y niños también suelen aprender más. Entonces quisimos probar si el enseñar a otros sobre dengue también ayudaba a los niños a consolidar más esos aprendizajes, por ejemplo, conservar el conocimiento por más tiempo”, explicó Hermida.
Investigación
Según detalló la agencia CyTA, la investigación fue realizada en seis escuelas públicas de la ciudad de Puerto Iguazú.
Allí, los investigadores primero tomaron un examen sobre el dengue, con la modalidad verdadero o falso, a los alumnos de quinto grado.
Posteriormente, les enseñaron sobre la enfermedad, para luego volverles a tomar una prueba sobre sus conocimientos respecto del tema.
Una vez que midieron los conocimientos de los pequeños de 10 años sobre la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti, los investigadores separaron a los chicos en cuatro grupos.
El primer equipo se quedó en el aula charlando sobre otro tema diferente; los segundos permanecieron en el salón leyendo un folleto sobre dengue; al tercer grupo se los juntó con sus padres y a los integrantes se les pidió que le explicaran a su mamá o papá lo que habían aprendido, mientras que al cuarto grupo también se les pidió que contaran a sus tutores sobre lo aprendido, pero se les dio un folleto para que usen en la explicación.
Del trabajo que se realizó en la provincia también participaron Agustín Pérez Santangelo, de la UTDT y del Instituto de Investigación en Ciencias de la Computación, que depende de la UBA y del CONICET; Cecilia Calero, del CONICET y de la UTDT; y Carolina Goizueta y Manuel Espinosa, de la Fundación Mundo Sano.