Nación quiere instalar hospedajes dentro de Cataratas, Iguazú resiste
Esta porción de selva misionera conserva la mayor biodiversidad de la Argentina. La oposición de los vecinos de Iguazú es, por ahora, la única defensa.
PUERTO IGUAZÚ. El Parque Nacional Iguazú podría brindar un nuevo servicio dentro de su extensión, de llevarse a cabo el proyecto del gobierno nacional denominado “Oportunidades naturales, inversión privada para el desarrollo de servicios turísticos en áreas protegidas”, que contempla la instalación de hospedajes para turistas en 20 áreas naturales protegidas del país.
La iniciativa originó el reclamo de cientos de vecinos de la ciudad de Puerto Iguazú que salieron a las calles para oponerse a la medida. La negativa está basada en varios puntos: desde la visión conservacionista, que analiza como negativo sumar turistas también por las noches dentro del Parque; hasta la competencia desleal que representa disponer de casi 200 camas para pernoctar en las mismas Cataratas.
Glamping, hosterías y restaurantes
El negocio, dentro del área de conservación declarado Patrimonio de la Humanidad en 1984, aún no está cerrado. A la presentación del plan el 4 de diciembre en la Casa Rosada le seguirá el lanzamiento del concurso para la participación de inversores privados en febrero de 2019. La fecha estimada para la adjudicación sería mayo y el inicio de los proyectos podría darse en junio del próximo año.
Según explicó el director nacional de Uso Público de Parques Nacionales, Eduardo Ceccotti, la afectación en Iguazú sería en la siguiente escala: “La superficie total del parque es de 67.000 hectáreas, actualmente el área destinada al uso público de los visitantes es de 300 hectáreas, solamente el 0,5%. Y los nuevos productos ocuparán diez hectáreas dentro del uso público ya existente, es decir no habrá desmonte y tampoco invasión de espacios en selva virgen”.
Durante una reunión llevada a cabo esta semana con vecinos de Puerto Iguazú, Ceccotti fundamentó el proyecto afirmando que se trata de “nuevos productos en zonas de uso público; serán ecosustentables y de baja escala, permitiendo ofrecer al visitante experiencias de contacto con la naturaleza, en entornos imponentes y de reconocimiento internacional”.
Las propuestas para las construcciones que serán autorizadas deberán estar enfocadas en tres posibilidades: Glamping (campamentos de lujo), hosterías y restaurantes, dependiendo del área protegida a intervenirse y la disponibilidad de espacio para invadir con los nuevos negocios.
para acceder a las bondades del crecimiento del turismo en una misma semana: