Se trata de un propulsor descartado del lanzamiento de un satélite en 2014 o 2015 y convertido en basura espacial, cuya propiedad se atribuye a la República Popular China o la empresa del magnate Elon Musk,
SpaceX.
Con 12 metros de largo y casi 4.500 kilos de peso, el cohete se estrellará en la cara oculta de la Luna a una velocidad de 2,6 kilómetros por segundo, provocando un cráter de unos 20 metros de diámetro.
La publicación “Scientific American” apunta que probablemente el impacto ocurra cerca del cráter Hertzsprung, que tiene unos 570 kilómetros de diámetro, pero se trata solo de una especulación y como la colisión será en la cara no visible de la superficie lunar, tampoco podrá ser registrada por ningún telescopio terrestre.
La
NASA estadounidense dispuso redirigir la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) para la búsqueda del sitio del impacto del objeto, a los fines de evaluar las consecuencias del fenómeno.
Cómo será el choque
Pablo Hayne, profesor Asistente de Ciencias Astrofísicas y Planetarias en la Universidad de Colorado Boulder, explicó al diario ABC de España lo que sucederá con el cohete cuando se estrelle en la Luna.
“Una onda de choque viajará a lo largo del proyectil a varias millas por segundo. En cuestión de milisegundos, la parte trasera del casco del cohete se borrará con pedazos de metal que explotarán en todas las direcciones”, graficó.
“Una onda de choque gemela viajará hacia el fondo, en la capa superior de polvo de la superficie de la Luna llamada regolito. La compresión del impacto calentará el polvo y las rocas y generará un destello al rojo vivo que sería visible desde el espacio si hubiera una nave en el área en ese momento”, agregó.
“Una nube de roca y metal vaporizados se expandirá desde el punto de impacto a medida que el polvo y las partículas del tamaño de la arena se eleven hacia el cielo. Después de varios minutos, el material expulsado volverá a llover sobre la superficie alrededor del cráter que arderá sin llama, y prácticamente no quedará del desafortunado cohete”, continuó.
Más impactos
Muchas otras naves espaciales, o trozos de ellas, han impactado contra la luna en toda la historia espacial de la humanidad.
La sonda Luna 2, de la Unión Soviética, fue el primer objeto de fabricación humana en estrellarse en la superficie lunar en 1959.
El impacto más reciente correspondió al módulo de aterrizaje Chang'e 5, de China, que en 2020 dejó caer un vehículo de ascenso sobre la Luna, después de que este llevara hasta el orbitador de la misión unas muestras de roca para su transporte a la Tierra.
Muchos de los impactos lunares fueron deliberados, choques controlados para poner fin a misiones en órbita lunar que se habían quedado sin combustible.
Otros tenían fines científicos, como cuando la NASA estrelló partes de sus grandes cohetes Saturno contra la superficie lunar en la época de las misiones Apolo, a finales de los años ´60 y ´70, para estudiar cómo se propagaba a través de nuestro satélite la energía sísmica de los impactos.