UNESCO monitorea el proyecto de los hospedajes dentro de Cataratas
La Fundación Amigos de los Parques informó la situación al organismo internacional. Abogados presentarán amparos para frenar el avance del plan de Nación.
PUERTO IGUAZÚ. El proyecto del gobierno nacional para la instalación de hospedajes dentro del área Cataratas en el Parque Nacional Iguazú concentra el rechazo de miles de vecinos de la ciudad, de la provincia y visitantes de todo el mundo que también expresaron el rechazo en las redes sociales.
La resistencia a la iniciativa -que fue impulsada por la Secretaría de Ambiente de la Nación y la Secretaría de Turismo de la Nación- sumó un nuevo actor: la Organización para las Naciones Unidas (UNESCO), que fue informada del avance del proyecto para negocios turísticos privados que pretenden instalar sobre el área declarada Patrimonio de la Humanidad en 1984.
La lucha de los vecinos la encabeza la Fundación Amigos de los Parques, desde donde se concentran las acciones legales que ejecutan abogados especialistas en medioambiente, en tribunales porteños.
“Seguramente vamos a comenzar presentando un recurso de amparo. Es solo el comienzo de una defensa que vamos a sostener hasta el final”, advirtió José Barrios, presidente de la Fundación.
Bajo el asesoramiento de los especialistas, los Amigos de los Parques decidieron enviar a la UNESCO la respuesta que la Dirección de Parques Nacionales les ofreció por escrito, luego del reclamo y un pedido de detalles sobre el plan que quieren ejecutar en Cataratas.
“La UNESCO respondió inmediatamente e informó que van monitorear el caso”, detalló Barrios.
Objeción ambiental
La postura de los defensores del área natural se sustenta en el impacto ambiental que implicaría la decisión de permitir la instalación de hospedajes y la posibilidad de pernoctar dentro de los sectores de uso público del Parque Iguazú.
Actualmente “el Parque se cierra a las 6 de la tarde y comienza el tránsito de una fauna inmensa: el funcionamiento de la selva se vería afectado por la permanencia de personas”, explicó el también ambientalista José Barrios.
Los esfuerzos para la conservación de la selva misionera se enfrentan a un enemigo impensado: el Estado nacional, impulsor del proyecto denominado Oportunidades Naturales, que convoca a inversores internacionales al usufructo de espacios determinados dentro de 20 áreas naturales en Argentina.