Yerba: la industria prefirió el pago en negro y el precio fue al laudo
El eslabón más poderoso se mantuvo en los 35 pesos por kilo de hoja verde, aunque actualmente paga entre 51 y 52 en el mercado.
El precio de la hoja verde de yerba mate será resuelto por la Secretaría de Agricultura de la Nación, según se resolvió este martes, ante la negativa de los industriales a blanquear los 51 o 52 pesos que pagan en el mercado.
Ante esa postura poco clara de los industriales, los productores volvieron a pedir 45,21 pesos, mientras que aquel sector se mantuvo en una posición intransigente e insistió con los 35,64 pesos que ofreció en las últimas dos sesiones.
El debate involucró a las partes representadas en el directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INyM), que preside Juan José Szychowski, y pasó por una sucesión de cuartos intermedios hasta este martes, en que se dio por concluida.
De acuerdo con la ley 25.564, los precios de la materia prima para las diferentes campañas deben acordarse por unanimidad, pero en caso de no alcanzarse este requisito, como ocurrió reiteradas veces, la decisión final pasa a la Nación.
Los ejes de la discusión
En el intercambio que se extendió por casi dos meses participaron productores, industriales, cooperativas, trabajadores rurales, los representantes de la Nación, de los gobiernos de Corrientes y de Misiones.
En ese contexto las posturas fueron variando, aunque se mantuvo el estudio de costos del INyM que reflejó un valor de alrededor de 41 pesos para el kilo de hoja verde.
La puja se centró al final en el pedido de 45,21 pesos de los productores contra los 35,64 pesos de los industriales, quienes inicialmente cedieron en parte con el propósito de evitar el laudo, pero no alcanzó.
El mínimo que no fue
El representante de los productores, Jonás Petterson, confirmó que en la zona norte de Misiones actualmente se pagan 52 pesos por el kilo de hoja verde, razón por la que pretendían un mínimo como garantía, cercano a este valor.
Este sector propuso un aumento escalonado de octubre a enero de 2022, pero consideró “inexplicable” la postura intransigente de los industriales, aunque “a veces, en términos impositivos, se entendería un poco mejor la cosa”, señaló.
Calificó la postura de la industria como “caprichosa”, al negarse a mejorar el precio “que realmente está pagando, de no aclarar. No me entra en la cabeza que pierda tanta plata, que compren a un precio y venda más bajo”, advirtió.