A 20 años del crimen de su esposo, Artymyszyn goza de libertad condicional
A más de 20 años del crimen de su esposo, la condenada a prisión perpetua Violeta del Carmen Artymyszyn (59) fue beneficiada con la libertad condicional y desde diciembre se encuentra bajo la tutela del Patronato de Liberados.
El otorgamiento del beneficio destinado a promocionar la resocialización de la mujer fue firmado a fines del año pasado por el Tribunal Penal Uno de Posadas, conformado por los magistrados Viviana Cukla, Gustavo Bernie y Ángel Dejesús Cardozo, según consignó el diario Primera Edición.
De esta manera, la Justicia consideró que Artymyszyn reunía los requisitos necesarios para recibir la libertad condicional, debido a los años cumplidos en prisión, su conducta dentro del penal, estímulos educativos y exámenes de salud mental favorables.
La mujer fue condenada a prisión perpetua en 2006 y su pena se agotará el 30 de diciembre de 2030. Allí será libre por completo.
El caso por el cual Artymyszyn fue declarada culpable se registró durante la madrugada del 29 de diciembre de 2002 en Posadas.
Según lo dictaminado por la Justicia, ese día su esposo Nicolás Hrenessen fue encontrado sobre la cama de su dormitorio con un orificio de bala en el tórax.
Allí Artymyszyn le dijo a la Policía que un desconocido había sido el responsable del homicidio y que el hecho ocurrió en medio de un intento de robo en la vivienda, tras lo cual el asesino escapó. La mujer fue detenida un día después.
La implicada prestó declaración indagatoria y reafirmó sus dichos, pero los peritos de la Policía encontraron restos de pólvora en sus manos, ante lo que ella intentó argumentar que horas antes del trágico episodio ella había reventado cohetes con sus hijos.
Posteriormente, los pesquisas involucrados en el caso dispusieron de otros exámenes de mayor complejidad y precisión, los cuales confirmaron que los rastros de pólvora se correspondían a un arma de fuego.
Sobre esta prueba clave, en el juicio ella sostuvo que el perito que le tomó el test de parafina no tenía guantes y que la parafina “no era nueva”, por lo que pretendió desacreditar el peso probatorio de la medida.
Sin embargo, esa prueba fue la que le deparó el procesamiento por “homicidio agravado por el vínculo y alevosía”. Artymyszyn trabajaba en la Policía de Misiones.
FOTO: El Territorio.