Acusado del femicidio de Antonella Bernhardt se defendió: “Fue un accidente”
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RedacciónPeriodista6 de noviembre · 22:14
Lunes 6 de noviembre, 2023 · 22:14
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Con una jornada que superó las seis horas casi ininterrumpidas y ante una sala repleta, comenzó esta mañana el juicio oral por el femicidio de Antonella Bernhardt, la joven de 27 años que en abril de 2019 fue asesinada de una puñalada en la garganta dentro de su casa en el barrio El Brete de Posadas y por cuyo hecho está acusado el fotógrafo Cristian Daniel Vargas (33), quien enfrenta la posibilidad de ser condenado a prisión perpetua.
La audiencia arrancó con la lectura de los documentos judiciales que dan cuerpo al expediente, incluido el requerimiento y el auto de elevación de juicio, escrito en el cual la Fiscalía de Instrucción describió la plataforma fáctica del hecho y sentó las bases de la acusación por femicidio bajo la cual Vargas llegó a instancia de debate oral.
Según la hipótesis acusatoria, Vargas contactó a la víctima a través de redes sociales y le ofreció realizar sesiones de fotos a cambio de dinero ($1.500 con desnudos). Una de ellas se concretó, pero el acusado nunca pagó y en el segundo encuentro se produjo el desenlace mortal, luego de una discusión generada por el reclamo del dinero que nunca fue abonado.
El hecho se registró el 4 de abril de 2019, entre las 13 y las 13.30, dentro del departamento 1° A de un inquilinato ubicado sobre la calle Comandante Miño 980 del barrio El Brete de Posadas.
Vecinas de la joven narraron que ese mediodía oyeron golpes, ruidos de “objetos cayendo al suelo” y a través de las endebles paredes divisorias también escucharon “gritos ahogados, como de alguien a quien le tapan la boca mientras grita”.
Los testimonios parecían un adelanto de lo que luego iba a certificar la autopsia, dado que el examen forense concluyó que Antonella presentaba golpes en la cabeza y signos de compresión en el cuello, además de la lesión mortal: un puntazo de cuchillo tipo tramontina que le perforó la tráquea.
Ante el escándalo que provenía del departamento, las vecinas y la dueña del inquilinato acudieron en auxilio de Antonella, topándose con Vargas dentro del inmueble, a quien filmaron retirándose de la escena del hecho mientras simulaba una conservación con la víctima.
Toda esta secuencia de hechos plasmada en el expediente fue leída ante el público presente, tras lo cual la magistrada Viviana Cukla, presidenta del Tribunal Penal Uno, declaró formalmente abierto el debate e hizo pasar al acusado al frente del estrado que comparte con sus pares Ángel Dejesús Cardozo y Gustavo Bernie.
Acusado del femicidio de Antonella Bernhardt se defendió: “Fue un accidente”
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Lunes 6 de noviembre, 2023 · 22:14
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Con una jornada que superó las seis horas casi ininterrumpidas y ante una sala repleta, comenzó esta mañana el juicio oral por el femicidio de Antonella Bernhardt, la joven de 27 años que en abril de 2019 fue asesinada de una puñalada en la garganta dentro de su casa en el barrio El Brete de Posadas y por cuyo hecho está acusado el fotógrafo Cristian Daniel Vargas (33), quien enfrenta la posibilidad de ser condenado a prisión perpetua.
La audiencia arrancó con la lectura de los documentos judiciales que dan cuerpo al expediente, incluido el requerimiento y el auto de elevación de juicio, escrito en el cual la Fiscalía de Instrucción describió la plataforma fáctica del hecho y sentó las bases de la acusación por femicidio bajo la cual Vargas llegó a instancia de debate oral.
Según la hipótesis acusatoria, Vargas contactó a la víctima a través de redes sociales y le ofreció realizar sesiones de fotos a cambio de dinero ($1.500 con desnudos). Una de ellas se concretó, pero el acusado nunca pagó y en el segundo encuentro se produjo el desenlace mortal, luego de una discusión generada por el reclamo del dinero que nunca fue abonado.
El hecho se registró el 4 de abril de 2019, entre las 13 y las 13.30, dentro del departamento 1° A de un inquilinato ubicado sobre la calle Comandante Miño 980 del barrio El Brete de Posadas.
Vecinas de la joven narraron que ese mediodía oyeron golpes, ruidos de “objetos cayendo al suelo” y a través de las endebles paredes divisorias también escucharon “gritos ahogados, como de alguien a quien le tapan la boca mientras grita”.
Los testimonios parecían un adelanto de lo que luego iba a certificar la autopsia, dado que el examen forense concluyó que Antonella presentaba golpes en la cabeza y signos de compresión en el cuello, además de la lesión mortal: un puntazo de cuchillo tipo tramontina que le perforó la tráquea.
Ante el escándalo que provenía del departamento, las vecinas y la dueña del inquilinato acudieron en auxilio de Antonella, topándose con Vargas dentro del inmueble, a quien filmaron retirándose de la escena del hecho mientras simulaba una conservación con la víctima.
Toda esta secuencia de hechos plasmada en el expediente fue leída ante el público presente, tras lo cual la magistrada Viviana Cukla, presidenta del Tribunal Penal Uno, declaró formalmente abierto el debate e hizo pasar al acusado al frente del estrado que comparte con sus pares Ángel Dejesús Cardozo y Gustavo Bernie.
El debate por el femicidio de Antonella Bernhardt se realiza ante el Tribunal Penal Uno de Posadas.
La versión defensiva: Extorsión y accidente
Ante las partes, Vargas aceptó declarar y mantuvo la versión defensiva que sostiene desde el inicio de la causa. Según su relato, él fue extorsionado con un video sexual y el cuchillo se clavó en la garganta de Antonella de manera accidental durante un forcejeo mantenido con la joven.
Vargas, que además de fotógrafo se dedicaba a vender servicios de catering para la familia de su ex esposa, señaló que la relación con Antonella comenzó cuando sorteó una sesión de fotos a través de redes sociales, aunque aclaró que el vínculo siempre fue “comercial” y no hubo “nada romántico” de por medio.
Fue así que ese 4 de abril acordaron encontrarse en el departamento de la joven para realizar una segunda sesión fotográfica y a partir de ahí su testimonio ingresa en la controversia que será el eje de la debate.
Es que Vargas sostuvo que al terminar la sesión fotográfica Antonella le propuso sexo oral y supuestamente filmó el acto, video que luego utilizó para extorsionarlo a cambio de más dinero.
“Me sorprendió porque nunca hubo nada, sólo hablábamos de las fotos. Yo acepté y cuando terminó el acto me dijo que tenía el video y que le iba a enviar a mi pareja si no le dama más plata, aunque no me dijo cuánto quería. Ahí empezó un forcejeo”, declaró hoy el acusado.
El fotógrafo agregó que, en determinado momento, alcanzó a tomar el celular de la joven y su intención era romperlo, instancia en la que “ella se desesperó y agarró un cuchillo. Yo ahí le dos ‘tapes’ para que deje de gritar. Después avanzó de nuevo con el cuchillo contra mí y pasó todo. Cuando le quiero sacar el cuchillo, la traigo hacia mí con fuerza y le entra el cuchillo en la garganta”.
Fue escasos segundos después de ello que las vecinas de Antonella llegaron al departamento a preguntar por ella. Y Vargas recordó: “Yo me bloquee. Puede parecer sádico, pero no sabía de qué otra forma comportarme. Vi un hombre grande y pensé que me iban a golpear y nadie me iba a creer lo que pasó”.
Cristian Vargas es fotógrafo, tiene 33 años y está detenido desde el día del hecho.
En esa misma línea, en otro tramo insistió en su tesis defensiva y aseguró que “fue un accidente, yo no fui hasta ahí a querer matarla. Sólo me aterroricé de que mi mujer se enterara que le fui infiel”.
Vargas también sostuvo que mientras se producía el forcejo que derivó en el homicidio, el celular de la víctima continuaba filmando, aunque en la “desesperación” reseteó el celular y después "confió" en que ese material podía ser recuperado para demostrar su inocencia.
Sin embargo, ninguno de los videos mencionados por el acusado fueron hallados, a pesar de que el personal de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic) logró recuperar los elementos guardados en el teléfono previo a su reseteo.
Para la fiscalía de instrucción, la versión de la extorsión y de los videos solamente consiste en una mera estrategia defensiva sin sustento probatorio. “Vargas miente con una versión distorsionada de los hechos”, se consideró en el requerimiento de elevación a juicio.
El debate continuará mañana, con el testimonio de más testigos, dado que hoy declararon tres, entre ellas la dueña del inquilinato y una vecina de Antonella, quienes ratificaron todo lo aportado durante la etapa de instrucción.
En el juicio intervienen el fiscal Martín Rau, el letrado Mauricio Vergara como querellante en favor de la familia de la víctima y el defensor oficial Mario Ramírez en representación del acusado.
El debate por el femicidio de Antonella Bernhardt se realiza ante el Tribunal Penal Uno de Posadas.
La versión defensiva: Extorsión y accidente
Ante las partes, Vargas aceptó declarar y mantuvo la versión defensiva que sostiene desde el inicio de la causa. Según su relato, él fue extorsionado con un video sexual y el cuchillo se clavó en la garganta de Antonella de manera accidental durante un forcejeo mantenido con la joven.
Vargas, que además de fotógrafo se dedicaba a vender servicios de catering para la familia de su ex esposa, señaló que la relación con Antonella comenzó cuando sorteó una sesión de fotos a través de redes sociales, aunque aclaró que el vínculo siempre fue “comercial” y no hubo “nada romántico” de por medio.
Fue así que ese 4 de abril acordaron encontrarse en el departamento de la joven para realizar una segunda sesión fotográfica y a partir de ahí su testimonio ingresa en la controversia que será el eje de la debate.
Es que Vargas sostuvo que al terminar la sesión fotográfica Antonella le propuso sexo oral y supuestamente filmó el acto, video que luego utilizó para extorsionarlo a cambio de más dinero.
“Me sorprendió porque nunca hubo nada, sólo hablábamos de las fotos. Yo acepté y cuando terminó el acto me dijo que tenía el video y que le iba a enviar a mi pareja si no le dama más plata, aunque no me dijo cuánto quería. Ahí empezó un forcejeo”, declaró hoy el acusado.
El fotógrafo agregó que, en determinado momento, alcanzó a tomar el celular de la joven y su intención era romperlo, instancia en la que “ella se desesperó y agarró un cuchillo. Yo ahí le dos ‘tapes’ para que deje de gritar. Después avanzó de nuevo con el cuchillo contra mí y pasó todo. Cuando le quiero sacar el cuchillo, la traigo hacia mí con fuerza y le entra el cuchillo en la garganta”.
Fue escasos segundos después de ello que las vecinas de Antonella llegaron al departamento a preguntar por ella. Y Vargas recordó: “Yo me bloquee. Puede parecer sádico, pero no sabía de qué otra forma comportarme. Vi un hombre grande y pensé que me iban a golpear y nadie me iba a creer lo que pasó”.
Cristian Vargas es fotógrafo, tiene 33 años y está detenido desde el día del hecho.
En esa misma línea, en otro tramo insistió en su tesis defensiva y aseguró que “fue un accidente, yo no fui hasta ahí a querer matarla. Sólo me aterroricé de que mi mujer se enterara que le fui infiel”.
Vargas también sostuvo que mientras se producía el forcejo que derivó en el homicidio, el celular de la víctima continuaba filmando, aunque en la “desesperación” reseteó el celular y después "confió" en que ese material podía ser recuperado para demostrar su inocencia.
Sin embargo, ninguno de los videos mencionados por el acusado fueron hallados, a pesar de que el personal de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic) logró recuperar los elementos guardados en el teléfono previo a su reseteo.
Para la fiscalía de instrucción, la versión de la extorsión y de los videos solamente consiste en una mera estrategia defensiva sin sustento probatorio. “Vargas miente con una versión distorsionada de los hechos”, se consideró en el requerimiento de elevación a juicio.
El debate continuará mañana, con el testimonio de más testigos, dado que hoy declararon tres, entre ellas la dueña del inquilinato y una vecina de Antonella, quienes ratificaron todo lo aportado durante la etapa de instrucción.
En el juicio intervienen el fiscal Martín Rau, el letrado Mauricio Vergara como querellante en favor de la familia de la víctima y el defensor oficial Mario Ramírez en representación del acusado.