Condenado a 30 años por abusos en un hogar de niños afrontará otro juicio
Omar Raúl Mudry (67), el ex titular del hogar de niños Tabita de Montecarlo, condenado a 30 años de prisión por abusos cometidos varios menores que tenía a su cargo, volverá a sentarse en el banquillo de los acusados para ser juzgado por más hechos similares cometidos contra otras víctimas.
El debate oral se llevará ante el Tribunal Penal Uno de Eldorado, presidido por el magistrado Ángel Atilio León, y las audiencias se desarrollarán los días 4, 5 y 6 de diciembre, según confirmaron fuentes consultadas por La Voz de Misiones.
El acusado está imputado por el delito de “promoción a la corrupción de menores agravado por la edad de las víctimas (menores de 13 años), por los modos comisivos (violencia, amenazas y abuso de autoridad) y por la calidad del autor (encargado de su educación o guarda)".
Puntualmente, en esta causa Mudry está acusado de abusar de dos hermanos (una niña y un niño, de entre 6 y 4 años), a quienes obligaba a practicar actos sexuales entre ellos y a presenciar mientras él violaba a otra adolescente que residía en el hogar Tabita, además de golpearlos con zapatos u otros objetos si se negaban a cumplir lo pedido.
Según la reconstrucción realizada en la etapa de instrucción, estas víctimas ingresaron al lugar en 2001 y residieron allí durante un lapso de 18 meses hasta que fueron retirados cuando su familia obtuvo casa propia, aunque los hechos fueron denunciados en 2008, tras destaparse el escándalo que derivó en el primer juicio contra Mudry.
El accionar del acusado quedó en evidencia gracias a una trabajadora social que realizó un relevamiento sobre el funcionamiento del hogar Tabita, que se ubicaba en el acceso a Montecarlo y que en su momento alcanzó a resguardar a 50 niños en situaciones de vulnerabilidad y judicializados.
Cuando la profesional inició su trabajo, en la residencia sólo quedaban cinco menores, pero ella ubicó a todos los niños y niñas que pasaron por el lugar para entrevistarse con ellos.
Fue así que saltó la primera denuncia por parte de una adolescente de 13 años, quien a su vez indicó que habían más víctimas y ello dio inicio a una causa con múltiples damnificados.