Condenan a misionera por intentar despachar cocaína de Buenos Aires a España
Una misionera oriunda de Eldorado fue condenada a 4 años y 10 meses de prisión por una maniobra en la que intentó enviar una encomienda con casi cinco kilogramos de cocaína de máxima pureza hacia España.
La imputada se trata de Karina Beatriz Ojeda (40), detenida desde mayo del año pasado y actualmente alojada en una celda del Complejo Penitenciario Federal IV de Ezeiza.
La mujer fue condenada como autora del delito de “contrabando de exportación agravado por tratarse de estupefacientes, inequívocamente destinados a su comercialización, en grado de tentativa” y la sentencia fue dictada por el Tribunal Penal Económico Tres de Buenos Aires.
Según consta en el fallo, al cual La Voz de Misiones tuvo acceso, el hecho por el cual la misionera fue condenada por narcotráfico comenzó el 12 de abril del año pasado, cuando la mujer se presentó en un local de DHL Express en Buenos Aires y realizó el despacho de una encomienda con destino final a Madrid, España.
Una semana después, y tras una serie de sospechas, el personal de la Dirección General de Aduanas constató que las cajas que supuestamente contenían repuestos para máquinas agrícolas en realidad tenía tubos con un total de 4,952 kilogramos de cocaína de 91,30% de pureza.
La carga, valuada en 50.000 dólares, fue incautada y se inició la investigación que culminó la detención de Ojeda en el puente internacional Tacredo Neves, en Puerto Iguazú, justo antes de cruzar hacia la vecina ciudad brasileña de Foz de Iguazú.
Una vez detenida, la misionera se defendió y se desligó de la maniobra. En su declaración aseguró que fue engañada por un hombre al que identificó como “David” o “Duba”, quien le pidió que realice el despacho de la encomienda a cambio de 5.000 pesos.
Ojeda narró que ella vivía en la Villa 31 de Buenos Aires, donde se ganaba la vida como costurera y en la venta de comida. Justamente, contó que Duba era uno de sus clientes habituales y que por eso confió en él, además de que aprovechó la “changa” para obtener un dinero extra.
Sin embargo, el devenir de la pesquisa nunca pudo comprobar que esa otra persona realmente existiese, además que constataron que la mujer registraba varios registros de viajes a diferentes países que no se condecían con su situación económica.
En esa línea, detectaron viajes realizados por la mujer hacia Paraguay, Brasil, Bolivia, Colombia, Francia y España.