Condenan a misionero implicado en envío de encomiendas con cocaína a Australia
Un misionero fue recientemente condenado tras firmar un acuerdo de juicio abreviado en una causa por tráfico de cocaína camuflada en encomiendas hacia Australia, expediente en el que los principales acusados son una pareja de médicos bolivianos.
La causa se inició el 5 de octubre del año pasado, cuando agentes de la Administración General de Aduanas detectaron poco más de 1 kilogramo de cocaína oculta en un calefón despachado con destino a Gold Coast, una ciudad al sur de Brisbane, Australia, conocida por extensas playas, competencias de surf e inmensos parques acuáticos.
Los agentes, con intervención del Juzgado Nacional en lo Penal Económico 9 de Ciudad de Buenos, comenzaron a recolectar datos para llegar a los responsables detrás de la maniobra y en medio de ello detectaron un segundo envío de similares características.
Ese otro hecho se registró el 22 de noviembre y consistió en el hallazgo de una máquina de humo que tenía un doble fondo en el cual había una planchuela negra con 1,100 kilogramos de cocaína. El paquete tenía como destino Carrara, otra ciudad australiana.
La diferencia radicó que para ese momento los pesquisas ya contaban con los datos de los principales acusados, quienes resultaron ser Claudia Ino Suárez (36) y Jaime Alejandro Mendoza Justiniano (35), una pareja de médicos bolivianos que hacía unos pocos meses habían ingresado al país por Salta.
Pero la investigación no acabó en ellos, dado que mediante la reconstrucción realizada los pesquisas lograron determinar que ambas encomiendas primero habían viajado desde Misiones hacia Buenos Aires también por correo postal y es allí donde José Rodrigo Rodríguez (44), oriundo de Montecarlo, ingresa en la maniobra como el primer despachante de las cargas.
Con toda la información recolectada, la Justicia dispuso le detención de los tres involucrados y todos ellos aguardaban en las cárceles de Ezeiza y Marcos Paz la llegada del debate oral programado para noviembre de este año.
Sin embargo, en las últimas semanas los tres aceptaron firmar un acuerdo de juicio abreviado en el que admitieron sus responsabilidades en la maniobra y fueron condenados a penas de entre 4 y 3 años de prisión por el delito de “contrabando, agravado por tratarse de estupefacientes destinados a su comercialización”, aunque con diferentes grados de participación.