Cuerero aceptó ser condenado a perpetua por el femicidio de Sonia Cerpa
A cuatro días del inicio de las audiencias en su contra y mientras los familiares de Sonia Cerpa (40) se preparaban para insistir en el pedido de justicia en una marcha prevista para mañana en el marco del Día Internacional de la Mujer, el brasileño Valdir “Cuerero” Prestes Barbosa (38) reconoció la autoría del femicidio y aceptó ser condenado a prisión perpetua mediante la firma de un juicio abreviado en acuerdo con la fiscalía y la defensoría oficial.
La audiencia de visu y la firma de las actas correspondientes se efectuaron esta mañana en la sede del Tribunal Penal Uno de Eldorado, mismo recinto que el lunes iba a ser escenario del inicio del juicio oral y público contra el extranjero acusado de degollar y rematar de 18 puñaladas a su ex pareja a comienzos de 2020 en la localidad de Dos Hermanas, próxima a Bernardo de Irigoyen.
De esta manera, Cuerero reconoció su culpabilidad y aceptó ser condenado a prisión perpetua como autor de los delitos de “homicidio doblemente calificado por la relación de pareja y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género (femicidio) y tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal, en concurso real ambos”, según información recabada por La Voz de Misiones.
El acuerdo ahora debe ser elevado a los miembros del tribunal presidido por el magistrado Ángel Atilio León, quienes en caso de no hallar irregularidades transformarían el acuerdo en la correspondiente sentencia.
“Para nosotros no han sido tiempos fáciles. Hoy estamos bien, pero hay dos niñas que quedaron sin su madre por un infeliz que hizo un desastre”, expresó Julio Cerpa, uno de los catorce hermanos de Sonia Cerpa, en diálogo con LVM.
Los familiares de la víctima habían lanzado una convocatoria y se preparaban para salir a las calles de Dos Hermanas a insistir en su pedido de justicia, movilización que además iba a estar enmarcado por la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
Sobre Cuerero, como el acusado era conocido por su habilidad en el trabajo con cuero animal, Julio describió que “él siempre fue una persona complicada, vivía en un ranchito, casi como un mendigo. De día prácticamente no se le veía. Siempre fue muy sospechoso”.