El 7 de julio dictan sentencia en juicio a represor misionero en San Juan
El Tribunal Oral Federal (TOF) de San Juan fijó para el próximo 7 de julio el dictado de sentencia en el marco del juicio por la denominada “Megacausa III” que se le sigue a 24 policías, militares y ex funcionarios judiciales imputados por delitos de lesa humanidad cometidos en esa provincia, entre los cuales se encuentra el represor misionero Jorge Antonio Olivera (72), que ya registra otras dos condenas a prisión perpetua por hechos similares.
El debate que ahora está próximo a culminar comenzó el 25 de junio de 2019 y hasta la fecha se desarrollaron más de 100 jornadas, en las cuales se reconstruyó las operaciones ilegales realizadas por los imputados con anterioridad y posterioridad al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
En ese contexto, el misionero Olivera tiene en su contra un pedido a prisión perpetua formulado por el fiscal del juicio Dante Vega durante sus alegatos vertidos en junio del año pasado.
El hombre aguarda el dictado de sentencia desde una celda de la Unidad 34 - Instituto Penal Federal de Campo de Mayo, donde quedó alojado a fines de marzo tras una revocación de su prisión domiciliaria dictada por el TOF de San Juan al constatar que el imputado adulteró un certificado médico.
En la denominada Megacausa III se acumularon seis expedientes con hechos padecidos por un total de 96 víctimas, de las cuales trece permanecen desaparecidas y cinco fueron ejecutadas. También se investigan secuestros, torturas y casos de violencia sexual.
Según consta en los registros oficiales, Olivera nació en Posadas el 10 de agosto de 1950 y en San Juan se desempeñaba bajo el rango de Teniente y operaba como jefe de Inteligencia del RIM 22 (Regimiento de Infantería de Montaña), en una de las esferas de mayor poder dentro de la estructura.
Para la fiscalía, Olivera debe ser condenado a prisión perpetua por los delitos de “privación ilegítima agravada por mediar violencia y amenazas en dos hechos; tormentos agravados por condición de perseguido político de la víctima en dos hechos; y homicidio doblemente agravado en cinco hechos”.
En un tramo del alegato vertido el año pasado, el fiscal Vega destacó que “las estructuras y engranajes represores señalados, actuaban coordinados entre ellos y valiéndose de todo el poder que le daba el aparato estatal” y consideró que los acusados han “participado activamente en cada una de las instancias que conforman el terrorismo de Estado en San Juan, ya sea en los procedimientos de detención, en los centros clandestinos de detención, en los violentos interrogatorios que se llevaban a cabo, como así también en las actuaciones con las que se buscaba darle un marco de legalidad a muchas de las detenciones que se habían producido”.