Intentó matar a cuchillazos a su ex en 2023 y ahora enfrenta juicio en Oberá
“Si no vas a estar conmigo, no vas a estar con nadie más”, fueron las palabras que Leonardo Michael Da Silva (25) le dijo a su ex pareja antes de asestarle dos cuchillazos en el cuello, hecho por el cual esta mañana comenzó a ser juzgado en el Tribunal Penal Uno de Oberá.
Los detalles del grave episodio fueron expuestos al comienzo de la audiencia, al momento en que los magistrados Horacio Paniagua (presidente), Jorge Villalba y Julio Carvallo (ambos subrogantes), autorizaron la lectura del requerimiento de elevación a juicio de la causa que tiene a Da Silva como imputado por “femicidio doblemente calificado por la relación de pareja y violencia de género, en grado de tentativa, y desobediencia judicial”.
Según la reconstrucción, el hecho ocurrió el 28 de octubre de 2023, a las 7.30, cuando el sospechoso irrumpió en la casa de su ex pareja, Nélida Maira Ortega, quien dormía junto a sus dos hijos en su casa del barrio Oberá III.
La propia víctima declaró esta mañana como testigo en el juicio contra su ex pareja y ante los jueces recordó que “yo estaba durmiendo con mis dos hijos, que son hijos también de Michael. Siento que alguien me toca la espalda, me levanto. Estábamos hablando y de golpe saca un cuchillo de atrás y me empieza a atacar”.
La joven relató que intentó defenderse y al comenzar a gritar también se despertó una amiga suya que estaba en la casa y entre ambas logran sacarle el cuchillo tipo tramontina al violento, aunque para ello ya había recibido dos puntazos en el cuello. “Me agarró el cuchillo cerca de la garganta y en la cabeza. Un corte tenía 2 puntos y el otro 3”, describió Ortega sobre las lesiones sufridas.
La víctima, además, ratificó que en pleno ataque su ex pareja que “si yo no iba a estar con él, no iba a estar con nadie. Que me iba a matar a mí y después se iba a matar él”.
Ortega explicó que su relación con Da Silva duró tres años y que al comienzo todo “iba bastante bien”, pero a mediados de 2023 la situación empeoró: “Peleábamos casi todos los fines de semana hasta que yo Me separé porque él empezó a consumir drogas y se ponía loco, desconfiaba de mí y quería sacarme la vida”.